domingo, 23 de diciembre de 2018

Mariana Giacoman-Bolivia/Diciembre de 2018


TRANSLUCIDO CAMINAR

Ando con el alma desnuda a donde sea que vaya,
exhibiendo a mi entorno la transparencia de mi conducta,
la risa fuerte,
el amor, amor,
el enojo, brutalmente efímero…
y el llanto,
más desnudo que las ganas de llorarse.
Evidentemente, ando vulnerable por las calles de la masa
donde algunos ya ni la esquinita del alma muestran
y tal vez por esto me quieran "dañar".
Pero no dejaré de desnudar mi esencia,
esta flora carmesí que me compone.
No usaré un disfraz para tapar lo inevitable,
no fomentaré a la gente a adorar más lo superfluo de la vida
donde hasta a la vida misma se encajona,
para dejar de vivirla.

No hay comentarios: