viernes, 23 de agosto de 2013

Marcos Polero-Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Agosto de 2013



VIGILADOR

Es dura mi tarea, Acá uno tiene que ser despierto, estar atento en los mínimos detalles. A los vigiladores nos corresponde velar por el patrimonio del Instituto, y por la seguridad del personal y de los internos. Mi taréa abarca, de lunes a viernes, de ocho de la mañana a seis de la tarde, pero suelo estar en otros horarios.
¿Qué hago acá, digamos, a las ocho y cuarto de la noche de un sábado? Cambio unas palabras con el bibliotecario. Da gusto. ¡Lo que sabe este hombre de literatura, de historia…! Yo no soy tan entendido. Escucho. Aprendo. De paso, voy controlando el ambiente.
Tomo un mate cocido, con pan y jalea. Limpio el envase descartable  con la cucharita de plástico. Me gusta con locura la mermelada de durazno. El último rondín no arrojó ninguna novedad. Lo anoto en el libro de actas; lo llevo siempre conmigo.
Alguien podría decir:
—Es una locura llevar un libro tan pesado encima ¿Por qué no lo deja en la oficina, como todo el mundo?
— ¡Ni loco!; ¿Y si me lo roban? Es un documento público. Puede pedirlo un juez, una autoridad. Uno nunca sabe. ¡No, el libro va donde voy yo!
Tomo el Handy. Ya está totalmente cargado. Modulo:
—Atento, puesto uno…atento, puesto uno…
No me contestan. Nunca me contestan.
Doy la segunda vuelta. Me fijo que no haya luces apagadas, es de noche. Sin novedad, anoto.
Ya llega la cena: Una milanesa a la napolitana con ensalada de papas y huevos duros, sin sal, para hacerle caso al médico. Me siento a la mesa larga del pabellón I.  De postre: tarantela.
Vuelvo al rondín. Después, apostada en la puerta principal:
—Buenas noches, Carlos.
—Buenas noches.
A veces creo percibir un dejo de ironía en los comentarios del personal y algunas risas apagadas.
—Buenas noches.
—Buenas noches, Carlos ¿Me autoriza a retirarme?
—Por supuesto.
Gracias, Carlos, je, je.
Soy muy celoso de mi tarea. Algunos dicen que demasiado.
—Carlos ¿Todavía no lo ascendieron?
—Todavía no.
— ¿Y el cargo de comisario?
—Aún no tengo noticias. Sigo esperando.
—Pero usted se lo merece, son injustos,…je…je…
—Ya va a venir. Falta poco.
— ¿Y no tiene frio en camisa,  en pleno invierno? La radio dijo: Dos grados.
—No quiero usar nada que me tape el uniforme.
—je, je, je… ¡Este Carlos!
—Yo al trabajo me lo tomo muy en serio.
Vuelvo a la ronda. Ya es tarde. Las puertas están bien cerradas. Las luces, prendidas. Los residentes, en los pabellones, cada uno en su cama. Todo en su lugar.
— ¡Don Carlos, es hora de dormir!
— ¿Qué?
— ¡A la cama!
—Pero todavía tengo que vigilar.
— ¡A la cama, ya está bien por hoy!
—Pero, ya soy casi comisario. Tengo una gran responsabilidad. No me puedo dar el lujo de dejar abandonado mi puesto.
—Mañana sigue ¡Vamos, viejo!
—Pero…
— ¿Viene solo o lo vamos a buscar?
—Voy solo, pero ustedes se hacen cargo. Denme un minuto que lo anoto en el libro: “Finalizando último rondín, entrego el turno sin novedad”.

Nilda Antonia Pigazzini-Buenos Aires, Argentina/Agosto de 2013

FUE ESA MIRADA

ACERCÓ SU LLANTO
 LA  TARDE SENTIMIENTOS
 ACARICIO AL MIRARME
ERA LA CARICIA
DE UN NIÑO DORMIDO

 TALVÉZ FUE EL  SILENCIO
QUEDÉ CONFUNDIDA  …
CLARO Y SERENO CALLÓ
TANTA TRISTEZA

LE PREGUNTÉ SU EDAD
DIJO CINCUENTA Y OCHO
NO, SESENTA   .
EL ROSARIO EN EL CUELLO
Y ESA MARCA EN EL ROSTRO

CON LOS BRAZOS CAIDOS
MURMURÓ  …
TENGO MIS HIJOS CONMIGO
CREO EN DIOS ,
SOY CATÓLICO
MI PADRE ES CARISMÁTICO

 A VECES SABE DOÑA …
 ME SORPRENDE EL DESTINO
NOS JUEGA ESTOS MOMENTOS
 -----   HASTA EL VIERNES
  
HASTA EL LUNES
NO SE OLVIDE LA PINTURA

DEJO EN EL SILENCIO
UN HALO DE PRESENCIA
QUE EN LA NOCHE ,
SENTÍ …
CAMINAR POR LA CASA  



Rosalba Pelle Mancuso-La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Agosto de 2013

VIDA

Como al silencio de las montañas
como al verde tallo de abril
como al roce de una piel vivida
como al cardón agobiado de ternura y espinas
como a los  embriagues de tu oboe
en noches de luna llena
como al mar inmenso y solitario
Te amo
aunque del renglón me empujes.


Nery Santos-Puerto Rico/Agosto de 2013


Vegetariano ¿Ser o no ser? He hay el dilema

Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas. Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días. Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que él de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey.
                        Extracto de la Biblia , Daniel ,Capitulo 1 versículo 8



Un niño se me acerco en la sala de espera y con sus dos dinosaurios de plástico me hizo  afianzarme en  mi postura vegetariana.
-Mira este es el dinosaurio “malo” y violento pues es carnívoro y mata para comer. –dijo mostrándome al fiero Tyrannosaurus Rex en versión plástica, que no omitía sus colmillos afilados y actitud desafiante-.  Y este es “el bueno” que come solo plantas y vegetales y no ataca a nadie –agregó mostrándome un brachiosaurus.
Mi padre tuvo haciendas ganaderas por lo que me críe en un hogar donde la carne se servia a diario en la mesa. Sin embargo presencié en muchas oportunidades la agonía de las vacas a punto de ser sacrificadas y los métodos crueles que se usan para obtener su carne. Mi alimentación se fue apartando de todo tipo de carnes hasta que no consumí nunca más de cualquier animal que tuviese ojos, nariz o boca. El convertirme en  vegetariana le ha dado a mi vida un equilibrado sentido filosófico y moral. Por lo que considero que es un paso esencial en pos de una sociedad mejor.  Ser vegetariano representa mas que un estilo de comer, un cambio de postura ante la vida.
La crianza y matanza indiscriminada de animales para un consumo acelerado y obsesivo de parte del hombre amenaza nuestro ecosistema y pone en riesgo nuestra salud. Pudiera argumentarse que los sembradíos de vegetales y frutas también dañan y talan nuestros bosques sin embargo se han creado los sembradíos orgánicos hidropónicos verticales que respetan el ritmo natural de la tierra y pueden satisfacer el consumo humano.
Se encuentran diferentes argumentos que refutan el estilo de vida vegetariano.  Se dice que el hombre es Omnívoro por naturaleza, esto quiere decir que se ha adaptado evolutivamente a comer carne y vegetales. Dicho esto, apunto que no es necesario comer carne para tener una vida saludable, más aun puede ser perjudicial y desventajoso: Los animales procesados y enviados a mataderos industriales están  bombardeados de tóxicas hormonas de crecimiento y antibióticos entre otros químicos que sumados a la adrenalina que les produce el cruel proceso de matanza se acumula en nuestro organismo al consumirlos.
Las frutas, las semillas y los cereales no manipulados por el hombre artificialmente son capaces de mantener al hombre sano, lleno de vida y energía. Se han creado falsos valores hacia la proteína animal, haciéndonos creer que las proteínas de origen vegetal son de una calidad inferior. Esto ha sido desmentido en recientes investigaciones, las dietas de origen vegetal suministran  las cantidades recomendadas de todos los aminoácidos indispensables. La proteína de la soja es equivalente a la proteína animal.
 El debate entre las dos vertientes se acentúa con los que aseveramos que la estructura corporal y orgánica del humano no está concebida para comer carne y por ello se deriva un deterioro mental y físico. La controversia recrudece cuando se pregunta si la estructura intestinal del hombre es apta para procesar materias orgánicas animales. Hay corrientes que señalan que el intestino de los carnívoros es mucho mas corto, mientras que el del humano es largo, por lo que se tarda más en procesar las carnes; provocando que esta materia se pudra en el proceso, deteriorando la salud.  Continuando con la estructura física se afirma que el hombre tiene molares para moler los vegetales, el carnívoro en cambio tiene pocos molares y más caninos para desgarrar la carne. No tenemos garras, ni nos atrae la carne cruda y palpitante de los cadáveres. Es por esto que el humano lo transforma por la acción del fuego y los perfuma y condimenta con especies que oculten su naturaleza.

          Poseemos alto grado de capacidad intelectual y podemos decidir lo que comemos, más que por el instinto al que obedecen otras especies, debemos regirnos por la razón.
A manera de conclusión los dejo con las palabras de el escritor Ruso León Tolstoi:
"Un hombre puede vivir y estar sano sin matar animales para comer; por ello, si come carne, toma parte en quitarle la vida a un animal sólo para satisfacer su apetito. Y actuar así es inmoral"




Beatriz Minichillo-Buenos Aires, Argentina/Agosto de 2013



Y qué

Y qué esta agua
que sube implacable
desde mis miembros inertes
y este silencio
que me horada sin tiempo
y este dolor sin grito
de tu ausencia en mis entrañas
y esta palabra
que deforma 
el aullido que apaga.
No más, no más,
sólo el esqueleto
de un ardor inexplorado,
la esencia de un círculo
que no puede cerrarse
y esta coraza de algodón
que me fabrico a diario
con figuras difusas,
asteriscos, paréntesis
y en el medio
esta aterrada soledad
que no  alcanza
para nombrarte
desde el país
donde no has de volver. 

Emilia Marcano-Venezuela/Agosto de 2013

NO FUE EL AMOR

Cada vez que miro ese hotel
siento un grato sabor.
No se me olvida donde estuvimos,
hace dos pisos arriba y muchas noches abajo.
No planeamos reservar habitación,
pero lo hicimos.
Nos arrancamos los relojes de pulsera,
se partió sin querer tu cinturón de cuero
y nunca supe donde fueron a dar mis panty medias.
Nos hemos desnudado con esa torpeza muy propia
de los preámbulos eréctiles
y nos hemos asesinado a besos
como si estuviéramos en medio de una bacanal de gatos,
como estrellas de películas porno.
No nos apagó nada, ni la jarra de agua
en la mesa de noche,
ni mis instintos perversos,
ni el aire acondicionado a toda velocidad,
ni tus preservativos sabor a fresa.
No perdimos el tiempo,
no fue el amor lo que nos llevó allí,
fue el síndrome de los aleros huecos.
Fui yo, que razonablemente me obsesioné por ti.
Fuiste tú, que llenaste vaso a vaso,
cada una de mis fantasías.

Silvia Loustau-Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Agosto de 2013

Au revoir

 en todas las arias del misterio
 no están tus movimientos
ni la  copa de  cristal ahumado
                      del anochecer
insosegada paz  de la memoria
gestos   recordados
última respiración  secretamente guardada
en el  disimulo  del  amor