miércoles, 20 de noviembre de 2013

Andra Gabriela Prodea-Rumania/Noviembre de 2013



                                      

   

                  A  contrarreloj
                                                    

           El tiempo nos cubre con su frazada de abrumadoras dudas,
          calcinante es la melancolía que se entremezcla
           con todo este caleidoscopio de añoranzas y gritos ahumados
           delatando el aire espeso que no se apiada más
          de nuestro amargamente mustio corazón

           Hay un silencio clamoroso entre tus labios y los míos,
           un puente de palabras nunca antes susurradas,
            o quizás un racimo de lágrimas convalecientes
           a duras penas animándose a resbalar por las mejillas
        de agujereados rubores otoñales
                
          Aún no han logrado deshilacharnos el abrazo
        envuelto en volcánicas rebeldías de juventud
        cuando surcábamos los más desafiantes riscos
        y ante nada nos deteníamos para olfatear de cerca
         el infinito con su contagiosa fragancia de buen augurio
                             
        ¿Quién sabe a cual ángulo del cielo le pertenecerán
          los sueños más agudos que nos sirvieron de brújula
        cuando íbamos de tropezón en tropezón a cosechar
       los primerizos frutos del árbol que llaman amor
      por su torrencial aguacero de desmesuradas caricias ?
                  
                  

Marcos Polero-Miramar, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Noviembre de 2013



EL DUEÑO DEL ALTILLO



Siempre lo consideré como un hermano menor. Lo quise. Al principio me movió la lástima. Su retraso mental conmovía mi sensibilidad infantil. Pero en poco tiempo Albertito se ganó mi cariño. Su familia alquilaba la casa contigua a la mía. Éramos compinches a pesar de las diferencias intelectuales. Podíamos conversar largamente siempre y cuando yo me adaptara a sus códigos y compartiera su mundo que tenía una lógica propia.
Estaba obsesionado con mi altillo. Venía casi todas las tardes a mirar por las ventanas. A veces conseguíamos prismáticos.  Allí se sentía dueño del barrio, controlando la cuadra desde su altura dominante.
 Me hablaba de perros. No le gustaban. A algunos les atribuía miradas humanas. A esos los odiaba.
Yo trataba de entenderlo y cuando no lo lograba le seguía la corriente.
Sobre algunos sucesos de nuestra niñez no tengo un recuerdo claro, mas bien pantallazos  que aparecen sin sentido ni lógica. Escenas incomprensibles que no termino de dar por ciertas.
Recuerdo que una tarde Albertito me hizo jurar silencio acerca de no sé cual secreto y juró otro tanto él mismo sobre el cadáver del perro de mi vecino que por una razón  misteriosa se encontraba despanzurrado en mi propia terraza.
Pero, a medida que crecíamos, algo en mi vecinito comenzaba a inquietarme. A veces desconfiaba de él. Lo creía dueño de una fuerza satánica, o algo parecido —Mucha película de terror— me decía a mi mismo para despejar las dudas.
Cuando cumplí los trece nos dejamos de ver. Yo había comenzado el secundario y disponía de muy poco tiempo. Al año, con mi familia nos mudamos al centro para estar más cerca del trabajo de papá.
A pesar de todo siempre guardé gratos recuerdos de las tardes con Albertito en la terraza o en las ventanas del altillo escuchando sus charlas extravagantes. Es natural en seres humanos  recordar selectivamente los mejores momentos y olvidar los peores.
Supe en forma indirecta del accidente de su maestra diferencial. Esta se había precipitado desde lo alto de las escaleras que dan a la sala de huéspedes de la casa de mi amigo.
También supe hace muy poco que su tío, porque él vivía con sus tíos, le había comprado a mi padre la casa donde pasé mi niñez, la contigua a la suya. Me alegré por Albertito. Ahora podría tener su propio altillo.
Quise saber que era de la vida de mi antiguo compinche. Mala idea. Yo ya estaba en la facultad con media carrera encima. Para él no habían pasado los años. Era el mismo niño de entonces.
Me reconoció ni bien entré aunque sentí un resquemor en la bienvenida.
—Ahora es mí altillo— me advirtió —sólo mío, entendelo.
—Si, si, lo entiendo.
Tengo mucho miedo. Me golpeó en la cabeza. Me chorrea sangre por debajo del ojo y en la nuca. Me está amenazando con un atizador. Ahora entiendo lo del perro muerto y lo de la maestra desnucada al pie de las escaleras. Por ahora sigo vivo. Creo que me volverá a golpear. Ojalá que mi padre o su tío aparezcan.
¡¿Qué hace?! Vuelve a levantar el atizador de hierro. Estoy muy débil, no me puedo mover, no me puedo defender ni pedir auxilio. ¡Me va a volver a golpear! Ni siquiera puedo gritar. Me va a…

Rosalba Pelle Mancuso-La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Noviembre de 2013

1
Espejos arrugados del altillo
bailan danza sobrecogedora
en las habitaciones de la madrugada
labios invernados de sonrisa
queriendo  ahuyentar el espanto.
2
Espejos…
se imbrican
sostenidos
empujan
devuelven palabras nuevas
en el atisbo obstinado
de tantos sueño.

Pablo Mambor-Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Noviembre de 2013



FLORINA

Es el polen que fecunda tu textura
Plenilunio de un olfato
Que solo responde
A sensaciones frescas.

Puedo poseerlo
Porque de él me amamanto,
Segundo a minuto
Vida tras vida,
Muerte a muerte;
Puedo tocarlo,
Porque es más tangible que la piel,
Más legible que el amor.

Me atrevo a poblarlo
Porque le pertenezco
Y me pertenece.


Puedo oírlo
Como a un arpa,
Situándome medieval;
Como a una lira
Atronando con calidez
Mi parlante.

Es ese polen…
Amada Florina,
(El de tu magnolia)
Quien se encarga
De lograr que un liquen,
(Este liquen)
Sea un inmenso maizal.

Lilian Jorquera Castillo-Chile/Noviembre de 2013



DESEO   

Quiero despojarme
de mi ropaje externo
ser sólo luz.
Quiero no ser yo, sino tú.

Podrás así ver a la que no viste,
verás que mis versos me revisten
de belleza y esplendor.
Será cual te mires en un espejo
porque la presencia tuya
la percibirás aún desde lejos.
Estaré frente a ti
traslúcida e intangible...
Sabrás que no existí
fue tu fantasía
la que me hizo posible.










Hebert Poll Gutiérrez-La Habana, Cuba/Noviembre de 2013

¡SAQUÉNME DE AQUÍÍÍÍ!
PERSONAJES
HOMBRE 1
HOMBRE 2
Telón bajo. Escuchamos el coro de una canción que dice: ¡Cuba, qué linda es Cuba, quien la defiende la quiere más, qué linda es Cuba!     (Se repite tres veces).
Abre el telón.
ESCENA I
La escena representa una oficina. Vemos un cartel que dice: Oficina de Emigración. En dicho local se halla un hombre revisando un montón de papeles.
Hombre 1 (Grita): ¡El próximo!
ESCENA II
Entra a escena Hombre 2.
Hombre 2: Buenas tardes.
Hombre 1: Buenas Tardes. ¿Qué desea?
Hombre 2: ¿Oficina de Emigración?
Hombre 1: Sí. ¿Qué desea?
Hombre 2: Quiero viajar al exterior.
Hombre 1 comienza a revisar en la montaña de papeles hasta que haya el documento deseado.
Hombre 1: Nombre.
Hombre 2: Miguel Martínez Olivares.
Hombre 1: Dirección.
Hombre 2: Contreras 35 entre Peñas Altas y Gelpi.
Hombre 1: Edad.
Hombre 2: La edad de Cristo al ser crucificado.
Hombre 1: Edad.
Hombre 2: Treinta y tres. En aras de ganar tiempo. Aquí tiene un resumen de quien soy. Miguel Martínez Olivares (Matanzas, 1977) Licenciado en Comunicación Social. Escritor, narrador oral escénico, dramaturgo, guionista de Cine, Radio y Televisión, Animador Turístico y comediante. Miembro de la Asociación Hermanos Saiz (AHS). Graduado del VII Curso de Técnicas Narrativas, auspiciado por el Centro de Formación Literaria “Onelio Jorge Cardoso”.  Por su labor ha obtenido varios premios como: 2008: Premio Concurso Nacional de Dramaturgia para Niños y Jóvenes “Teatrinos”. 2008: Premio Concurso Nacional Titiritextos, evento celebrado en la VI Jornada de la Dramaturgia Cubana y auspiciado por la Galería El Retablo, el Centro de Documentación e investigación de las Artes Escénicas “Israel Moliner Rondón” y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas.  2007: Premio Nacional de la Ciudad de Nueva Gerona en Literatura Infantil Juvenil, entre otros. Tienen publicado junto a su madre el libro de cuentos para niños y jóvenes: Emi Laará: Pequeñas Historias para Soñar (Cuentos Infantiles Afrocubanos) Ediciones Matanzas 2004. ISBN: 959-268-038-8. También escritos suyos aparecen en otras publicaciones como: Revista Matanzas, Revista Barquitos de San Juan, Boletin Olokum y en el libro: La hora Cero. Antología del Cuento matancero. Ediciones Aldabón 2005.
Hombre 1: ¡Buen curriculum!
Hombre 2: Soy un buen hijo de la cultura y las ideas.
Hombre 1: ¿A qué país desea  viajar?
Hombre 2: A Estados Unidos.
Silencio breve.
Hombre 1: ¿A qué país desea  viajar?
Hombre 2: Estados Unidos.
Hombre 1: ¿Estados Unidos?
Hombre 2: ¿Algún problema?
Hombre 1: Bueno…este…
Hombre 2: Espero que no haya problemas. Por la televisión dijeron que si uno tenía dinero podía viajar a donde quisiera.
Hombre 1: Si pero…Mire hay otros países.
Hombre 2: Lo sé. El mundo tiene ciento noventa y dos países. ¿Y qué? Yo no quiero comprar el mundo. Yo quiero viajar a los Estados Unidos. El país que el resto del mundo odia  y ama a la misma vez. ¿Entendido?
Hombre 1: ¿Motivos del viaje?
Hombre 2: Soy un buen hijo de la cultura y las ideas.
Hombre 1: Eso lo sé. Tu curriculum es prueba de ello. Volviendo al tema. ¿Motivos del viaje?
Hombre 2: Soy un buen hijo de la cultura y las ideas.
Hombre 1: Volvemos a lo mismo. Tu respuesta no es la respuesta que busco.
Hombre 2: No entiendo. Explíquese, por favor.
Hombre 1: Según el Larousse Ilustrado de la Lengua Española, viajar significa: Trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por cualquier medio de locomoción, vehículo, etc.
Hombre 2: Sé lo que significa viajar. Me gradué con Título de Oro en la Universidad.
Hombre 1: ¡Qué bueno! Entonces sabrás que el ser humano viaja por diferentes motivos: por placer, negocios, cultura, deporte y muchos más pero…esta oficina nunca dará permiso para viajar a los ciudadanos que digan que viajan por problemas económicos muchísimo menos por motivos políticos. Esos ciudadanos no merecen vivir, esos ciudadanos difaman el nombre de nuestra patria, esos ciudadanos olvidan que: Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”. ¿Entiendes ahora?
Hombre 2: Más o menos.
Hombre 1: Entonces… ¿viajas por placer?
Hombre 2: No.
Hombre 1: ¿Por negocios?
Hombre 2: No.
Hombre 1: ¿Por motivos religiosos?
Hombre 2: No.
Hombre 1: ¿Por reunificación familiar?
Hombre 2: No.
Hombre 1: ¿Tienes una novia norteamericana?
Hombre 2: No.
Hombre 1: ¡Ven acá! ¿Por qué motivos viajas?
Hombre 2: Viajo por motivos de salud.
Hombre 1: ¿Por salud?
Hombre 2: ¡Sí, por salud! El Comunismo me sube la presión.
Explosión de un cañón. Escuchamos el coro de una canción que dice: ¡Cuba, qué linda es Cuba, quien la defiende la quiere más, qué linda es Cuba!     (Se repite tres veces).
Baja el telón.



Carmen Guzmán Cedeño-Venezuela/Noviembre de 2013

FINOS HILOS

Aun no sé, si voy tejiendo los finos hilos de mi telaraña
o intento salir de el...tratando de no romper la madeja que me atrapa
o me dejo atrapar...por mis temores, realidades inicuas...me esfuerzo intentando quitar 
el viscoso nicho de mi cuerpo...finos hilos brillantes y platinados cual luna nueva!!

Quizás tan tramada tela nos va aprisionando entre dogmaticas creencias, soledades que agobian
aun sin estar sola...incongruente...pero es asi!!

Quiero deshacerme, cual ave que se deshace de las garras de un león...pero, sin luchar
quedamente, hilo, por hilo...aun cuando tema que el soplo del viento...arrastre, la tela, los hilos, mi cuerpo... mis temores...me deslizo suavemente, por la pendiente larga de mi telaraña...

Voy apostando a un corazón, voy  apostando a una calida brisa...avizoro, mientras me deslizo
Hojas que parecen alas...o quizás alas que son mariposas...coloréame el horizonte, con tu aletear, ve desdibujando mis sombras y enmarca el cuadro soñado...un perfil varonil..entre nubes reales y dos brazos cual ramas de un árbol, teñido de amor me eleve hasta el confín sublime
de una esperanza, que grita, mil suspiros retenidos...aquí tengo respuestas...aun hay primaveras y atras quedo el temor de vivirlas, en la intrincada madeja de una telaraña...