sábado, 23 de agosto de 2014

Cristina Brito-Buenos Aires, Argentina/Agosto de 2014

Cielo

Con hebras de pálido coral
Sobre seda plateada
El cielo borda su cortina matinal
Y me brinda el asombro.
Me veo emerger de días pantanosos
Y recibo su consuelo.


Miriam Brandan-es argentina, vive en Estados Unidos/Agosto de 2014



PRONÓSTICO PARA CUANDO ESTÉS CONMIGO


Yo pronostico para cuando estés conmigo
una incipiente tempestad de besos,
un deslave inesperado de caricias
y una ola de calor que irá en aumento.
Una lluvia torrencial de sensaciones,
también copiosas cantidades de suspiros,
una avalancha repentina de pasiones
y mil “te quiero” en alocados torbellinos.
Se desharán a la luz de tu mirada
algunos bancos de dudas matutinas,
y si algún miedo aislado persistiera
 ayudará a despejarlo, tu sonrisa.
Yo pronostico para cuando estemos juntos
arrasadoras ráfagas de amor,
una implacable tormenta de promesas
y  casi nulas perspectivas de un adiós.


Patricia Bottale-Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina/Agosto de 2014

Necesidad

Espío la pasión y la belleza; mi mirada se inquieta con la historia y la miseria.

Curioseo escondida detrás de mí, como un voyaeur, descubro sólo con mis ojos.

Mis dedos gritan por salir, por escaparse del borde, y abrazar, y quemarse, y meterse dentro de aquellos bolsillos para hacer sonar las dos monedas…

Mi boca se abre, no hay beso, pero se moja mi lengua en el umbral del calor, ante la distancia que no puedo medir.

Mi piel late, no hay amenaza, no hay pulso, sólo juego, pero sé que el viento tras la ventana acompaña el latido y el secreto.

Tiemblo, camino, la soledad me puebla y se lamenta… sola.

Un ruido tranquilo, como de otoño cayendo, incomoda a la tarde; lo escucho apenas. Es otro murmullo que se pega al aleteo de papeles viejos.

Amo, creo, espero, me desnudo, me encuentro, envidio, robo. Apuñalo al hombre, al renglón vivo, al punto ya muerto, y a todas las páginas impresas en mis huesos, apuñalo, limpiamente.

El tiempo que fue presente, que será pasado, que es sólo tiempo, corre como savia en mis curiosas venas. La conjetura es mi frontera.

No toco, sólo husmeo…

Descubro la noche que cae lenta.

Dejo el libro en el sillón… ya vuelvo.

Victoria Asís-Agosto de 2014



Que ella no te vea. . .
 

No dejes que su rostro te distraiga
no dejes que su brillo hurtado a los dioses
empañe tu decir ni tus cantares.

Ella puede atisbar tu sueño
y procrear con vos alguna estrofa
pero hay frío en sus labios cuando te nombra.

No aspires su perfume
su piel de escarcha deja huellas que se pierden
en el desamor indiferente.

No dejes que se adueñe
de tu onírico estar en la espesura
deja tu palabra guardada en el poema,

que vivirá por siempre
entre númenes sagrados y en los colores
que dibuja el arco iris. . .

Edith Amiero-Buenos Aires, Argentina/Agosto de 2014

EL EGO


EL EGO ESTABA DE FIESTA
ENTRE HALAGOS Y SONRISAS,
SINTIÉNDOSE DUEÑO Y AMO
DE ABRAZOS Y DE CARICIAS.
PERO AL CORRER DE LOS TIEMPOS,
EL EGO FUE MARCHITANDO;
SIN SU GLORIOSA FRESCURA
SUPO  QUE YA NO PODRÍA,
POR MÁS ESFUERZOS QUE HICIERA,
RECUPERAR SU VALÍA.
EL HOMBRE SABIO Y DISCRETO
LE REGALÓ UNA SONRISA,
LE DIJO PALABRAS BUENAS
QUE FUERON COMO CARICIAS;
PERO EL EGO ERA INMADURO,
NO SUPO VER EL REGALO
Y SE ENCABRITÓ ORGULLOSO,
MIRANDO ENFADADO AL SABIO.
YA VEZ, EL EGO NOS DA
NADA QUE VALGA LA PENA,
Y ES CAPAZ DE DESPRECIAR
A LA BONDAD QUE SE ACERCA
MAS PAGARÁ ÉL SU PRECIO,
PORQUE NO SABE DE ENTREGA.
LA SOLEDAD ES SU DESTINO ;
SIN SIEMBRA  NO HABRÁ COSECHA