lunes, 21 de junio de 2021

Santiago Espel-Argentina/Junio de 2021


 

Hemisferios

 

En vida fue casi mudo.

Muerto y abierto

el cráneo

encontraron una nuez.

Y abierta la nuez

al medio

encontraron un poema.

 

Damego Enface/Junio de 2021


 

LABERINTO

...

Nada que preguntar, nada que reprochar. Podemos seguir nuestro camino. ¿Que qué camino? Tampoco eso importa. Hemos llegado a un punto del recorrido en que ya no necesitamos respuestas. ¿Para qué hacer preguntas?

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Estoy donde quise estar, estoy donde quiero estar, estoy donde querré estar. ¿Qué hay de malo en ello? Y si a pesar de todo no sé dónde estoy, es porque no te siento estar. ¿Sabes tú dónde estás?

Es muy fácil juzgar, es muy fácil criticar mientras otro se juega tu alma. ¿Dónde cojones estabas mientras tanto? Dime, ¿dónde estás ahora?...

...

Sabíamos que no era sencillo llegar sin destrozar, sin destrozarnos. Y sabíamos, deberíamos saber, que corríamos el riesgo de perder el rumbo, de extraviarnos, de dejarnos tragar por el olvido.

...

Quizá no debimos hacerlo de una manera diferente, puede que la única forma sea dar rienda suelta a los instintos. Es más emocionante, más intenso, más real aprovechar el tirón de los sentidos.

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En lugar de ello hemos creado un laberinto de deseos reprimidos y emociones cautivas. Nos hemos perdido en soledad entre sus altos muros de pasillos socavados por el tiempo y la tristeza. Tal vez para no encontrarnos nunca. Y al final, lo más triste es que quizá hayamos provocado el mismo daño. Nos salva la intención de no hacerlo, y que al menos se haya repartido y no le pese a nadie por completo.

...

La incomprensión, la duda, es siempre inevitable en estos casos. Resulta sospechoso quien se aleja del soporífero calor de la manada. ¿Por AMOR? ¿Acaso piensas que la manada cree en el AMOR? Mira a tu alrededor. Sólo los locos son capaces de amar de esta manera, con fe, con esperanza, como única esperanza. Los demás no te perdonan que seas diferente, ni siquiera perdonan la posibilidad de tu existencia. Presidio, manicomio, potro de las torturas... Se juran a sí mismos cambiarte o recluirte. Esa es su lucha: convencerse de que no eres posible, de que nunca pudieron equivocarse tanto.

...

No escuches su grosera melodía. Sigue los latidos de tu propio corazón, camino corazón. Será la única forma de volver a encontrarnos, esta vez de verdad. Seremos al fin dos seres libres recluidos en la dulce prisión de nuestros besos.

 

Tomado del Grupo Literarte de Facebook

Javier Claure-Bolivia/Junio de 2021


 

Cenicienta de mi vida
               
A mi hija Alicia Martha.
                                 

Quise escribir
las palabras más bellas de mi vida
sin buscar más destino
que dejarse llevar por la tinta
escribir por ejemplo
de la pintura celeste de tu cuarto
de las gaviotas que tragan ausencias
de tus muñecas que sueñan con la luna
de la calidez de tus frases cuando me hablas
en resumidas cuentas:
de ti, cenicienta de mi vida
que día a día inundas mi existencia
con melodías que animan mis sentidos

En esta hora de levante
de oleaje espumoso
que huele a hierba fresca
quiero gastar el tiempo
en tardes en que se toca casi el cielo
en días en que se sabe
que algo bueno ocurre a la Tierra

Por eso quise redactar
una carta que rompiese
el odio entre los pueblos
que inaugurase las leyes
que protegen a los niños
de tal manera que quién la leyese
quedase paralítico por varios días
que llorasen y riesen a la misma vez
como en el circo
cuando habla el payaso triste

Debería nombrar mis pasos
desde el momento
en que corté el cordón umbilical
y me regalaste el tiempo
con el reloj de tu pulso
amasijos del milagro dorado
que en mis quince abriles soñé
cuando tú
eras imaginación tierna y pura
bajo un cielo multicolor
y rituales inocentes
que llegaban a mi puerta

Yo estuve entonces
en la casa de mi abuela
cazando mariposas
 abejas negras y amarillas
subía al cerro a jugar con las piedras
y en la colina más alta
hacía fuego con tus manos
una gran colilla encendida
que alumbraba la ciudad en agosto

Mi querida ratonita de peluche
eres el verano
la libertad,
la lluvia que cae a las rosas,
a los limoneros y jacarandas
pluma pisada por un colibrí

Eres el aire que entra a mis pulmones
la llave de las paredes de mi corazón
de los pliegues de mi alma
la estrella del camino
contigo nazco nuevamente
a la vida bella y dolorosa
soy militante del universo
mis ojos son fuego
mis pómulos invencibles
cuando me crece la barba

Ayer es hoy día
rujo como trueno enfurecido
para romper la mentira
y zanjar la distancia
de este mundo equivocado

Te quiero tanto
que me duelen los huesos cuando suspiro
duele mi carne con tu carne
mis brazos crujen con los tuyos
en el instante
que tienden la cobarde emboscada

Si tú supieras
de mis cicatrices a flor de piel
de mis fracasos y progresos
si tú supieras
de mis viajes nocturnos
cuando te cubro con un beso
y te llevo en mi alfombra mágica
si tú supieras
que vivo contigo a mi lado
y te saco a pasear con mis pasos
si tú supieras
que los bosques me conversan de ti
y se me llena los oídos con fábulas de amor

Cuando sepas la verdad desdoblada
nos guiñaremos el ojo
como símbolo de triunfo
y en mi regazo me dirás
papá
he guardado acordes
que sonarán en el momento justo y necesario

Hace unos días
te compré un traje de Blanca Nieves
con lentejuelas plateadas
un anillo de corales para que luzcas
un sol de cobre para tu pelo
y quiero pedirte
que me envíes un dibujo
las golondrinas una estrofa
las azucenas puntos
comas
acentos
y con tu voz de muñequita porcelana
cuando los malhechores estén durmiendo
se convertirá este poema
en patrimonio de la humanidad.