lunes, 22 de agosto de 2016

Maia Silvina Demitri-Argentina/Agosto de 2016



                                  A mi Mamá
Te agradezco tanto por enseñarme…….
Como superar los golpes de la vida……..
Por la manera que tienes de explicarme…
Tantas cosas que sin vos, no entendería

Por olvidar y saber perdonarme
Por levantarme en mis leves caídas
Por la paz q transmites al mirarme
Por enseñarme a valorar la vida.

Por confiar en mí y agasajarme
Con tu amistad, tú amor, tú valentía.
Por luchar sin dejar de mimarme…
Por inspirarme para esta poesía

Por encontrar la forma de encaminarme..
En mi peor momento de rebeldía
Aun me acuerdo cuando venias a taparme
Por  las noches mientras yo dormía…
Y  en silencio solías contemplarme…
Pidiéndole a DIOS que me bendiga
Te admiro…
Porque no se cómo, logras conformarme

Aun cuando no estoy convencida
Por la forma que tienes de alentarme..
Cuando ya me siento rendida…
A Dios le pido que nunca me faltes…

Y si algún día algo te pasara…
No lo dudes ni un instante..
Yo te juro!! Soportarlo no podría…
Pero si algo de mi te salvara…
YO, POR TI, ENTERA DARIA MI VIDA!!!

Richard De Benedetti-Argentina/Agosto de 2016



LILIANA

Volviste a la argentina muy andaluza,
Pero no quieres perder tu esencia…
Queriendo encontrarte con tus afectos,
Nos alegraste a todos con tu presencia…
se fue dando como un torbellino,
Volcaste todo el amor contenido…
Encontraste abrazos que te faltaron,
En cada uno de tus seres querido…
Quisiste vivir en toda una semana,
Quince años que estuviste ausente…
Te falto tiempo para disfrutarlos,
Seguirán presente en tu mente…
Hoy te llevas todos los recuerdos,
Estarán rondando en tu memoria…
Los momentos que compartiste,
Todos dan vuelta como una noria…
No hubo una despedida te negaste,
Porque quieres volver a visitarla…
A tu querida patria argentina,
A pesar de la distancia extrañarla…
Hoy tus afectos son más fuertes,
Quizás vuelvas a reencontrarla…
Cuando la sueñes por las noches,
Con todo tu amor para abrazarla…

Lilia Cremer-Argentina/Agosto de 2016



Un faro en la nostalgia

Anclaje de afectos, arranqué en sollozos,
y con paso  presto alisté las velas
hechas con jirones de caros recuerdos
oteando el incierto devenir que espera.

El sol fulgurante de mi intrepidez
se tornó en los grises de lo cotidiano.
Apreté los puños, hiriendo mis manos.
No estaba la luz que me había guiado.

No estaba tu mano de vigía en el faro.
No estaba el murmullo de tu voz de anciano.
Mi altivez de joven, un orgullo en vano,
metamorfoseado por ser yo a tu lado.

Por noches de insomnio guiando a los barcos
instalando luz de amor y de amparo.
Tonto desvarío que alentó el vacío
que hoy es presencia que evoca tu canto.

Retorno a mis costas, las tuyas, las nuestras,
para acurrucarme  cual pichón herido
que voló muy alto, por su desatino,
y busca tu mano de vigía en el faro.

   

Julio César Corvalán-Chile/Agosto de 2016



Cascadas de Sangre

La Antártida llora cascadas de sangre
Vestigios de un tiempo que no volverá
Glaciares eternos, monumentos e iceberg…
Gigantes de hielo en un campo austral.
La Antártida llora su clamor abatido
Un llanto de siglos, más salado que el mar.
Donde emerge la vida en cauces rojizos.
Preñados del  eco, de tiempos atrás.
La Antártida llora y hay sangre en su nieve
Hay fuego en sus sienes, derritiendo su edad,
El valor del progreso se ha cobrado con creces…
Recaudando el suceso del calentamiento global.
La Antártida llora cascadas de sangre
Al desleír sus instantes,  al abolir su fanal.
¿Dónde irán los pingüinos y los osos polares?
¿Será solo un gran mito la Aurora Bolear?
La Antártida llora, un pesar, un suplicio,
su impoluto estrato, lo ha cruzado un puñal,
las venas del mundo han llorado en un río…
Ustible y viscoso, ansiado y voraz.
Diamantes de luz, carámbanos de estío…
Se derrumban inertes, en campo polar.
Se apaga el fulgor de todos tus bríos
Se diluye tu estipe milenario en el mar.
Pareciera que el hombre no escuchara sus gritos,
Pareciera que el frío, escarchara su afán.
Las voces del mundo y todos sus vicios,
Acallaron el grito de auxilio  final.
La Antártida llora cascadas de sangre,
Se respira en el aire, lo que causa su mal…
Cada vez que el progreso muestra sus fauces
y se alza en ostentos, se derrumba aún más.
Ecos de un mundo silente,
Alaridos de un minuto final
Ante los ojos del mundo, la Antártida muere…
Mientras el mundo,  le ayuda a expirar.
Si el cosmos conspira y se mueve,
Si el destino está escrito y vendrá,
Si en la vida, los milagros florecen…
No dejes morir  el tesoro crucial.




Nora Coria-Argentina/Agosto de 2016



RENACER

Wayra… Wayra... dice en voz baja una de las warmis mayores mientras arropa con tejidos de llama al pequeño que duerme a su lado, a la intemperie, junto al círculo de piedras donde impera el Fuego.
Es que esta noche el Viento sopla fuerte en Los Andes y es necesario aplacarlo susurrando su nombre. Será el solsticio de invierno y todo volverá a nacer cuando el Sol se presente para iniciar un nuevo ciclo.
Wayra… Wayra…
Esta noche el Fuego es centro de consideración en muchos puntos de la América profunda. Miles de ojos sostenidos en las llamas a un mismo tiempo en torno al círculo que iguala.
La luna es una exigua fuente de luz.
Arde la leña, crepitan las astillas.
Se intuyen cuerpos, manos, bocas.
Las miradas aprenden el encuentro entre destellos.
Wayra... Wayra...
En Lengua Madre, un Abuelo inicia la ceremonia. Su aliento vibra en el silencio, su voz añosa se agiganta transmitiendo la fuerza del “Buen vivir”. El Inti Raymi aviva en las almas la certeza de esa única opción.
Fragancia de sagrada coca y humo blanco de copal ascienden enlazando Tierra y Cielo.
La palabra hermano creció hacia el amanecer. 
Y el Inti se manifiesta encendido.
Púrpura.
Naranja. 
Oro.
Wayra... Wayra...
El Viento obstinado aún busca melodías entre espinas de cardones.
Wayra... Wayra...

María Rosa León/Agosto de 2016



El tiempo circular

"...lo dijo el sabio Merlín:
morir es haber nacido..."
Jorge Luis Borges


Siempre pensé que,
en el preciso instante del inicio de la vida
estaba la simiente de la muerte
instaurando en nosotros su dominio de miedo,
y no le tuve miedo.

Porque también pensé,
es más: lo supe desde siempre,
que la muerte es un incidente inevitable,
incómodo e inoportuno
pero que no puede con la vida.

Siempre creí, y ahora lo reafirmo,
que la vida es trascendencia
y se continúa en un tiempo
sin tiempo ni medida.

Carolina Barbie Cichetto-Argentina/Argosto de 2016



abro

la caja de
bombones
(queda uno)

deshecho

contra la
muñeca que
(guardé ahí)

pienso en
el  pánico que
me
daría estar
en
el silencio en la
oscuridad
y
 con un bombón

pienso que
no respira, ni
ve

(saqué sus ojos)

pienso que
ahora no
sufre

YA SIENTO EL DULCE.



Enrique Catalano-Argentina/Agosto de 2016



DE UN AZUL

De un azul, que no devela,
Ni las dudas ni el misterio,
Guardados tras un espejo
Desde el fondo de los tiempos…

De un azul, que no desvae,
Ni con tormentas ni vientos
Y cuando llega la noche,
Se transforma en manto negro..

De un azul, que fue testigo
Del devenir de los tiempos,
De historias tergiversadas,
Unas veces sin querer,
Y muchas otras queriendo.

De un azul, que en la tristeza
Me refugia en su regazo
Y en momentos de alegría,
Puedo tocar con las manos…