viernes, 22 de marzo de 2024

Rodrigo Quintero-argenttina/Marzo 2024


 

EL GRITO

 

Tiré las cosas alrededor, humo denso,

hoy era el día, era su aniversario.

Las mariposas en el ombligo se ahogaron

en falsos juramentos, muecas quebradizas, sombras,

la cara del silencio, torcida, reventada.

Se me erizaron, de pronto, los pelos de la nuca.

Llegó el frío, la oscuridad, el mundo...

¡sin mí, sin ella, sin nosotros!

Nuestras angustias descalzas de ilusiones,

desnudas como un niño.

El Dios del humo acogotando el aire,

riéndose descalzo y la muerte, acechando.

 

Zulma Prina-Argentina/Marzo 2024


 

Para qué Buenos Aires

 

Para qué quiero nombrarte

si lo dice el triste en sus pasos

el insomnio de las noches antiguas

envueltas en su traje de vigilia

y los rostros y las cosas

esos ojos hundidos en una casi locura

de luces apetencias y olvidos.

 

Para qué quiero mirarte

si he visto urdir las voces del pasado

melancólica poeta de bolsillo

frustración y misterio ahogados en la fiebre

de un mito (que de tan contado

ya parece nuestra propia historia).

 

 

Me he quitado las estrellas

y he roto los poemas que te cantan

para verte temblorosa y erguida

con el silencio a tus espaldas.

 

Utopías devoradas en el último naufragio.

 

Ya no sos la nostalgia de la patria vieja

Perfil y voz de sombra

asida a la figura de lo que no fuera.

 

Solo queda la poesía de tus calles

alumbradas con retazos de tango

una muchacha un farolito y el pañuelo al cuello

las ganas de haber nacido

en la tierra de los viejos

una queja, días rotos, un orgullo mal parido.

 

De tanto amasarte con el polvo de otros surcos

sos ahora lo que hoy…

 

Una quimera que duele por debajo de la piel.

Cristina Pizarro-Argentina/Marzo 2024


 

CENTINELA DEL MAÑANA

           

La alegría es un secreto

               un engaño latente en el destierro

               una fugaz esperanza en el mañana.

 

Se anuncia mi partida

                                     sin abandono.

El desánimo es solo un pasaje.

 

Permanecen las palabras en el libro de la vida

Son palabras rojas como la grana;

se convierten en palabras peregrinas:

recorren el universo entero

inventan una nueva lengua

celebran el banquete del amor.

 

Ahora sé que soy

                             un centinela del mañana.