miércoles, 22 de mayo de 2013

Carlos Caposio-Buenos Aires, Argentina/Mayo de 2013



Soy parte de tus recuerdos

Tuve una sensación:
Creí que eras la chica que tocaba el piano
y que yo entraba con el sombrero y las armas en la cartuchera. Que vos dejabas todo, mirabas mi entrar de bandido y luego de robar esa fonda de alguna provincia argentina, te ibas conmigo, en mi caballo, en busca del destino.

Tuve una sensación:
Creí que eras la japonesa que curaba mis heridas
y que yo, el guerrero samurái recio, se entregaba desnudo
junto al lago, a tu pañuelo de agua fría. Y que luego nos íbamos lejos de las espadas por algún paisaje que nos excitara.

Tuve una sensación:
Creí que eras la magdalena besando mis pies
y que yo ensangrentado, bajaba de la cruz y mandaba al diablo a Dios y ya no salvaba más al mundo que nunca tuvo salvación. Y nos íbamos por ahí, lejos del imperio romano a pecar, a no dejar de pecar nunca.


Sólo fueron sensaciones
Y un corto tiempo
Ya me eliminaste de tu vida
Nunca fui tu héroe
Soy parte de tu pasado que no existe
Soy todas tus mentiras
El rincón oscuro al que echas tierra en tu memoria
Del que nunca quieres hablar
Sólo soy uno más al que irás tapando
Como si nunca hubieras dormido en mi cama
O cepillado tus dientes en mi baño
Sólo soy uno más al que irás enterrando
Pero cuando pase la tormenta
Cuando el charco esté calmo
Y estés por ahí con otros cuerpos, sin amor
El viento vuelve, todo lo empuja
Y ahí estaré, en tu memoria
No se puede engañar a la memoria
Soy parte de tus recuerdos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...


Hola Poeta que bueno encontrarte en esta revista; que maravilla de letras
con tantas citas que emocionan cuando las ensamblas a tus decires.
"Creí que eras la magdalena besando mis pies y que yo ensangrentado bajaba de la cruz y mandaba al diablo a Dios y ya no salvaba más al mundo que nunca tuvo salvación. Y nos íbamos por ahí, lejos del imperio romano a pecar,a no dejar de pecar nunca.Un abrazo.Vic

Malacara Estepario/Carlos Caposio dijo...

Muchas gracias Vic...me llegó la revista. Ahí te envié un mensaje.

Carlos Caposio