viernes, 22 de marzo de 2024

Heriberto Pérez-argentina/Marzo 2024


 

DEL DINERO

 

“El que ama el oro no estará libre de pecados,

el que busca la ganancia se dejará llevar por mal camino”

-dice la Biblia en Eclesiástico 31,5.

 

No te puedo decir que no quiero el dinero:

el dinero que gané honradamente

durante años, -¡casi cincuenta!-

como médico de niños.

Profesión tantas veces mal paga,

de madrugadas junto a lechos de dolor,

madres angustiadas por la fiebre repentina

de un lactante que delira o convulsiona.

Sobresalto e impotencia frente a una vida

que en la sala de partos ni siquiera empezó.

O, al contrario, exaltación de fiesta y alegría,

cuando reanimé al recién parido

al que el sueño eterno parecía acecharle.

Su llanto fue la prodigiosa melodía

que el partero y yo -y la sufriente mamá

y la enfermera y todos- anhelábamos ansiosos.

.

También debo decirte, bien lo sabés,

que busqué una ganancia justa, con la que pude

“parar la olla con pobreza franciscana”

como rezonga algún tango…

¡Qué fuentes de inspiración para estos versos!:

la Biblia y el tango... Verdadero cambalache

que no fue sólo del siglo veinte sino que sigue

y se empeora en este implacable desatino

regalado por prepotentes mandones

que creen que saben.

 

“El que ama el oro no estará libre de pecados”,

Invoca el Eclesiástico. Ellos pecarán. Espero que yo no.

Ni tampoco los que ven escabullirse sus ahorros,

los ruinosos jubilados, las viejitas de las colas

interminables e infecundas de los Bancos,

ni aquellos que soportan inhumanos trajines

con magros sueldos compensados,

ni los que afanosos buscan una changa.

Ni vos, mujer, que en tu casa hacés milagros

para que alcance el pan para tus hijos:

estos hijos de la crisis, que te miran afligidos

sin animarse una vez más a preguntar: ¿Por qué?

Y sólo escuchan respuestas elusivas, ambiguas,

de abatidos padres desolados.

                                                                                  

Cecilia Ortiz-Argentina/Marzo 2024

Imagen Masaru Emoto- Mensajes del agua


 

5

Me nombra el mar

y soy mar

en el anuncio del día

(vivo el tiempo por fuera del paraíso)

de mis párpados fluye

un manantial que agoniza

camino a otras aguas

mi boca quiere perderse

cuando regresa el torrente

sin recuerdos

.

y se abre el follaje de las horas

quietas

frías como piedras

ojos en seda

mientras llama el mar

y el carro del día avanza

entre amores mortales

banderas de codicia

lámparas quemadas

por ser simulacro de luz

.

-siempre regreso

dice la noche-

resbala el pétalo desprendido de la flor

mi mano lo rescata.

.

Siento que se borra mi forma

son acaso escamas las que visto

ahora.

En algún lugar alguien dice

en plena boca un beso.

.

DE MEMORIA DEL AGUA-

EDICIONES EL MONO ARMADO-2021

PARTE UNO