miércoles, 30 de septiembre de 2009

Octavio Esquivel-Miami, Florida, EEUU/Septiembre de 2009



Los poemas de Graciela

Soneto

Ser feliz para siempre se repita
Aspirando al eterno femenino
Del buscar del eterno masculino,
Ser eterno, felices nos incita.

La oquedad de mujer es infinita,
Se entreteje lo humano en lo divino
Inmortal cual la fuerza del destino,
Y el hombre está de pie ante esa cita.

El erótico amor es fantasía
Y bosquejo de real analogía,
Perspectiva del alma para amar.

Se sublima en perfecta poesía
El amor, nunca deja de buscar,
¡Oquedades divinas por llenar!

martes, 29 de septiembre de 2009

Antonio Cruz-Santiago del Estero, Argentina/Septiembre de 2009



I

Sur de Santiago,
mortaja de salitre
para los sueños.


III

Ruido de cascos.
Hacia el misterio trotan
las soledades.


VI

Musgo y diamantes,
hechizo que cautiva.
Una mirada.


XVI

Blancas organzas.
La sal viste a la tierra,
también a mi alma.


XXI

Es plenilunio.
Se mira en los esteros
la luna insomne.


XXXIII

Irrespetuosos
los vientos del otoño
y mis nostalgias.


L

Cielo esmaltado
de sangre y de misterio.
Cae la tarde.


LXXVIII

Inconmovibles
las voces del silencio
pueblan la tarde.


LXXXIII

Tarde de grises;
los árboles, la lluvia
y la nostalgia.



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Víctor Hugo Ledesma-Santiago del Estero, Argentina/Septiembre de 2009


JUSTICIA



La casa estaba en muy mal estado, golpeamos la puerta y a los pocos segundos salió Pedro Contreras. Colorado hasta las cejas, ojos azules muy pequeños, sin camisa, arreglándose el pantalón como si recién se lo pusiera.
Nos atendió de mala gana, desafiante y agresivo, estaba descalzo, y aferrado a su pierna, un niño de no más de tres años que lloraba a los gritos.
Trabajamos como equipo, Cecilia estudia en la universidad, Carlos chofer y ex boxeador, yo egrese a los 23 años de la escuela, y ahora tengo 50 pirulos.
Cuando el médico forense revisó a la niña diagnosticó lesiones en todo el cuerpo, también abuso reiterado.
La directora de la escuela Nº 321 del Barrio San Martín, hizo la denuncia.
Los vecinos se juntaron en la esquina, esperando el tiroteo.
Nos dijo que iba a vestirse y volvía. La experiencia me indicaba que no opondría resistencia.A los cinco minutos se escucho un disparo, entramos a la casa y tirado en la cama, cubierto de sangre, Pedro agonizaba. Alrededor estaban todos como velándolo.

Su hija menor sostenía la 45.


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María Pía Danielsen-Santiago del Estero, Argentina/Septiembre de 2009



SERÁ JUSTICIA


La propiedad inmueble sede del hogar conyugal se adjudica a la esposa y los hijos menores de edad. El vehículo utilitario al esposo. Se establece un amplio régimen de visitas. Le corresponde a la dignidad de ella el sesgo de la certera hoja de filo inclemente. El aburrimiento y la indiferencia al ego de él. A ambos un mar de olvidos, mareas de distancias y el fracaso vestido de humanidad.

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Álvaro Ricardo Caro-Santiago del Estero, Argentina/Septiembre de 2009



CELEBRACIÓN POR EL ARTE



Desde el fondo de los siglos
el arte despierta como el día
fluye como el agua y es la sangre
que al hombre predestina.

El arte tiene ojos, tacto, oídos
es hermosura viviente que transita,
sabe a dulzura y a silencios que amalgaman
destellos purísimos de vida.

Bajo el sol del amor y la paciencia,
con gesto creativo el hombre logra,
esculpir en la fibra sutil de la madera,
su corazón repartido que hot lo nombra.

Del cordaje raigal nos llegan
arpegios para cimentar el canto,
mientras el puño y la pluma,
-en la piel del papel amanecido-
siembran belleza con palabras del alma.

Siento admiración por los que crean,
por quienes nos conmueven con su magia,
nombro al pintor, al cantor, a los que bailan.
Pienso en el poeta, el escritor
y el que da forma a la arcilla,
o da vida al metal, al silencio y a la nada...

Celebro jubiloso,
la majestad del arte día a día,
sin olvidar... que en todo esto,
está la mano de DIOS.



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Juan Santiago Avendaño Rímini-Santiago del Estero, Argentina/Septiembre de 2009




LA VOLUNTAD VERTICAL


.
El círculo contiene la retórica imagen.

Un hombre toma la mano de su reflejo,

compone un cuerpo,

y comienza el dibujo inicial

que define el borde del caos.

¡Has nacido, te he nacido!

Tu existencia me pertenece

en la forma peregrina del hombre.

No serás la suma de las cosas,

ni la confección del barro,

ni el mono que se aventura en dos patas.

Vas a cargar con la historia

y ser la condena de los pecados de la humanidad.

No hay nada de especial en esto:

Aprende a sufrir,

pelea, destruye,

impone tu fuerza,

mantente escondido,

genera miedo

y suplica clemencia el día de tu muerte.

Porque yo soy la suma de las cosas,

la razón del cosmos,

el sostén del cielo.

Yo soy la figura primigenia de la voluntad vertical.



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Carlos Figueroa- Santiago del Estero, Argentina/Septiembre de 2009




CONFIDENCIAS AL ATARDECER


Nacer en Buenos Aires un día de febrero, como de paso. Ese era mi destino. Luego, este andar de caminos sin quedar en ninguna parte, hasta que un día me aquietó la responsabilidad del trabajo, el afán por tener las vanas cosas que habrán de sobrevivirme.
Aquí estoy en Santiago, viviendo mi destino de habitar la pequeña ciudad, lineal, sin diagonales ni atajos, y yo que admiraba tanto aquellas antiguas ciudades europeas llenas de secretos, de historias y romances a orillas del mar o de majestuosos lagos.
Aquí estoy ahora construyendo con palabras ese mundo que perdí, recobrando la memoria de todo lo que quedó en la distancia, llenando de voces nuevas a viejas figuras que sólo la nostalgia conserva inalterables.
Aquí estoy repitiéndome en los días que pasan raudamente, como un libro que se relee, como una senda que se vuelve a recorrer, ganándome los años a mi perfil de ocaso, acortando la distancia que el Señor con su sabiduría me ha fijado.
Nadie sabe si otro destino hubiera sido mejor para esta historia que me ha tocado vivir, sólo me queda aceptarlo con una sonrisa que se pierde como un enigma en la tarde.
Después de lo transitado, aprendí que se debe vivir cada día, como si fuera el último: “carpe diem”, como lo decía María, una gran amiga que se nos adelantó en el viaje.
Vayan estas líneas a manera de catarsis, de alivio a las penas que a veces nos embarga en una tarde de frío, cuando sin saber porqué acude una lágrima furtiva, mientras de fondo se escucha la melodiosa música de un tango.


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Víctor Raik-Buenos Aires, Argentina/Septiembre de 2009




V e n d r á



Puede ser una tarde de sombras,

una noche de lluvia, o una

madrugada de niebla, no importa.

No la veo, pero siento que llega,

flotando, como pisando el aire,

escucho su voz, llenando de miel

mis oídos.

Yo no respondo, no tengo palabras,

sólo mi cuerpo, y el silencio,

como única respuesta.

Ya estamos juntos, y como tallo

y espina, somos uno.



domingo, 27 de septiembre de 2009

Josefina Fidalgo-Buenos Aires, Argentina/Septiembre de 2009





Paloma y buitre



Así, como el mar,

repite las olas y la espuma

en un vaivén infinito,

repite el ancla y las amarras

de las naves del puerto.

Así, la luna redonda,

en su noche de nácar, nos descubre,

recorriendo horizontes

con delfines azules.

Así, ágiles como los remos suaves de la canoa,

estamos aquí y allá,

descalzos y en silencio.

en nuestro paraíso,

donde hacemos de la nada una eternidad.

Así, como el árbol,

sostiene la luz en su ramaje,

Y aplaca las cóleras solares.

Así, como el sueño ve cosas

que los ojos no imaginan,

Así, paloma y buitre,

se unen en un grito.





Nélida Beatriz Hualde-Buenos Aires, Argentina/Septiembre de 2009




DESENCUENTROS



Sonrisas, poemas, todo lo intenté.

Y nada.

Había pasado tanto tiempo, tanto…y de pronto lo encontré en el centro, en la calle Corrientes.

“Vamos al Foro, nuestro antiguo bar”, propuse.

Sentados en una mesa junto a la vidriera, él pidió un cortado, y yo también

“Estás igual” mintió.

Y yo empecé la descarga de mis encantos.

Quería reconquistarlo. Le mentí. Inventé una historia que él escuchó con paciencia.

Me observaba mientras lentamente revolvía su café.

Siempre fue seguro y medido, y ahora se lo veía como un varón satisfecho. Tenía condiciones para triunfar en cualquier cosa que se propusiera.

Yo acechaba sus reacciones.

Cambiaba el hilo de mi historia según sus gestos.

Ya quería que me admirara, ya que me compadeciera, ya que se preocupara por entenderme.

Que me escuchara.

Me esforzaba para que dejáramos de ser extraños.

Por fin le asomó una reminiscencia. “Te recuerdo con la pollera corta arriba de las rodillas y tu entusiasmo por los escritores rusos”, dijo.

Y busqué como aliados a todos los rusos recordados.

De memoria y sin respirar, le recité una poesía de Gorki.

Hubiese hecho cualquier cosa para provocarle aquella antigua mirada suya cuando estábamos juntos. Llena de luz.

Pero terminamos el café. Y se acabó mi charla.

Circunspecto, me tendió su mano. “Fue un placer” me dijo.

Y se fue.

Sentí dolor. Todo el cuerpo me dolió.

Paré un taxi y volví a mi casa. A convertirme en la mujer blindada que cuida sabiamente a sus hijos, y entiende, y espera.

Sí, que espera al marido que no tiene horario, ni profesión, ni empleo y que ejercita su libertad por sobre todas las cosas.

Un “busca” que pelea la vida a trompadas.

Y yo todavía le ayudo esperando que la nokee.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

José Mario Castro-Bolívar, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Septiembre de 2009


Gramsciana

Pulsión
Tormenta en los ojos
El mundo se cae
los niños se refugian
en distraídos violines

La infancia
menstrúa
el infierno

Rubor
Tanques incandescentes
de sangres inocentes
van a la guerra
contra el amor

Raíz
El mundo se cae
en ruinas tibias
demenciales abrigos
rictus de paz
mareas sangrando
bajo una risa

Hambre/rabia
en cucharadas rojas

El mundo se cae
vasija posmo

El mundo se cae
huesos sin fe

Quiero quedarme...

Julia Díaz-Buenos Aires, Argentina/Septiembre de 2009



Un cuento para jóvenes: El regreso



La noche era apacible, casi cálida, unos troncos secos, me servían de respaldo y el mar allí, incansable, invitándome a partir o por lo menos a

Imaginarme lejos y ajena a la incertidumbre que me rodea.

Recordé la mañana sombría, la pelea por el dinero que no alcanza y tu portazo gritándome: chau, me voy.

Te fuiste con una indiferencia que me heló. Yo no te seguí. No dije nada.

Me arremoliné sobre el sillón y rompí a llorar. Vano intento de hacer surgir monedas de mis ojos y solucionar así el problema que nos separaba. Una túnica gris cubría mi cuerpo y también mi alma.

Mi mente desgranó despacio mis pensamientos: Dos sueldos pequeños, el tuyo y el mío, inversamente proporcionales al gran amor que nos llevó a vivir a esta costa agreste y plana con el mar como reflejo de esa inmensidad.

Te esperé toda la tarde. Estuve haciendo cuentas sin parar: Dos más dos son cuatro menos uno tres. Tres menos un deseo prescindible son dos y dos somos y yo. No, en realidad somos tres. Tú, yo y el amor que nos trajo aquí, alejados del mundo y de tanto desear tener cosas.

Pero en el camino lo olvidamos o quizás lo perdimos y así estamos: yo mirando el mar, lejos y el amor navegando rumbo al horizonte para que se lo devore un tiburón.

Me abrazo para no sentirme sola y hundo mi cabeza sobre mis piernas, tiemblo. La noche se vuelve oscura.

Entonces siento tus manos sobre mi pelo, levanto mis ojos y sobre una barca fantástica veo regresar nuestro amor.

Dos más dos son cuatro. Y cuatro deben alcanzarnos o debemos cortarlos por la mitad y que sean ocho, pero juntos.

Te abrazo con fuerza. Me abrazas como siempre. ¿Lo intentamos nuevamente? SÍ. ¿Lo lograremos?



Liliana Escanes-Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Septiembre de 2009






___ “MARCHEMOS POR LA PAZ” ___

MARCHEMOS...

MARCHEMOS POR LA PAZ...

MARCHEMOS JUNTOS

POR LA PAZ...

Si no con nuestros pies,

con nuestras manos,

con nuestras mentes,

con nuestros corazones...

Con pasos, con gritos,

con palmas, con aclamaciones...

MARCHEMOS pacíficamente

POR LA PAZ...

Por la Paz mundial…

Por la Paz en el interior

de cada hombre y de cada mujer

que habita nuestra amada

“Madre Tierra”…

Por suelos limpios…

Por aguas claras…

Por aires puros…

Sin contaminación…

Suelo rico. Alimentos

para todos.

Sin discriminación...

Escuelas. Casas.

Habitaciones para todos…

Sin exclusión…

Arte. Internet.

Laboratorio. Fábrica.

Biblioteca. Tecnología.

Al alcance de todos…

Sin división…

Aguas claras y diáfanas.

Mass-media al servicio

de todos.

Sin corrupción…

Aires puros…

Cielos abiertos…

Trabajo para todos.

Sin control…

Sin presión…

Salud. Hospitales.

Geriátricos. Maternidades.

Defensa y cuidado

de las embarazadas…

De los niños…

De los ancianos…

Sin discriminación…

Sin exclusión…

Sin corrupción…

Sin marginación…

Justicia.

Hogares sustitutos.

Para niños y jóvenes.

Rehabilitación. Reeducación.

Familias. Amor.

Voluntad. Respeto.

Tolerancia. Armonía.

Comprensión,

por favor...

MARCHEMOS...

MARCHEMOS POR LA PAZ...

MARCHEMOS JUNTOS

POR LA PAZ...

Con nuestras palabras

y nuestros cantos…

Con nuestros corazones…

Con nuestras oraciones…

Con nuestros más fervientes

deseos de Paz

para todo el Planeta Tierra…

Sin contaminación…

Sin discriminación…

Sin exclusión…

Sin división…

Sin corrupción…

Sin control…

Sin presión…

Sin marginación…

MARCHEMOS...

MARCHEMOS POR LA PAZ...

MARCHEMOS JUNTOS

POR LA PAZ...

Por la Luz. Por el Amor.

Por un mundo mejor.

Por la Vida.

Por la Flora y la Fauna.

Por nuestros bosques

y nuestros montes…

Por nuestras selvas

y nuestros lagos…

Por nuestros glaciares…

Que nos pertenecen a todos.

Que son de todos

y para todos…

Por plantas y animales

respetados y libres…

Sin tráfico…

Sin persecución…

Sin “en vías de extinción”…

Por nuestra propia dignidad

de seres humanos…

Por nuestra propia

“humanidad...”

Por nuestro verdadero rol

de luchadores

por la Paz…

MARCHEMOS...

MARCHEMOS POR LA PAZ...

MARCHEMOS JUNTOS

POR LA PAZ...

Con nuestros pies…

Con nuestras palmas…

Con nuestros corazones…

Con nuestras palabras…

Con nuestras plegarias…

Con nuestras manos…

Con nuestras voces…

Con nuestros cantos…

MARCHEMOS...

MARCHEMOS POR LA PAZ...

MARCHEMOS JUNTOS

POR LA PAZ...

Sí, definitivamente:

LA PAZ.

LA PAZ.

LA PAZ.

¡Qué sueño...

...y qué tarea

a realizar!!!...

* LILIANA ESCANES *

___ Delegada IFLAC-Bahía Blanca ___

* Bahía Blanca, Argentina, 31 de Mayo de 2009, “Pentecostés” *

_ En adhesión a la MARCHA MUNDIAL POR LA PAZ _



Viviana Miquelarena-Loma Negra, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Septiembre de 2009




La cucaracha Pancha


Salió de su choza la cucaracha Pancha, como todos los viernes que anochecen, lenta y chueca, rumbo al boliche "Atchis", del chupado Chacho Pelucho (por no decirle 'flaco o delgado' que no tienen la hache ni fuerza para sostener la hacha).
Pancha, la cucaracha pachanguera iba chiflando el tema "Las cucarachas no usamos perfume porque no somos francesas anque las hay también", con sus manitos negras en los bolsillos de sus bombachas de campo chico, llevando en una mochila todos los chimentos de la semana de las demás cucarachas del pueblo, todas cucardas chifladas de las chimeneas urbanas; chifladas porque el que vive en una chimenea siempre sale chamuscado y achucharrado (menos Papá Noel que anda con su rojo equipo anti- chamusque).
Pachangueó toda la noche la cucaracha Pancha, chicharachera y borracha, y cuando ya no pudo sostenerse sobre sus cuatro patitas ni nombrar ocho diferencias entre una chuleta y un chiste, salió de la cantina con sus mochilita de chismes cucarachos, derechita a su trabajo (algunos dicen que iba haciendo zig zag y lástima que no exista el 'chig chag').
Pero tan borracha andaba la Pancha aquel amanecer que los chimentos los escrachó chanfleados y algunas cucarachas se ofendieron. Como la cucharacha Chavita, la cual recibió un chimento de sí misma. Cara de chirola le puso la Pancha cuando Chavita le reclamó explicaciones por la ofensa.
- No me pegue con la chancleta, vecina Chavita -dijole Pancha, pero a la dolorosa citada ya la tenía bajando y subiendo sobre su cabecita.
Lo mismo le pachó - léase: le pasó -, con las cucarachas Chopita y Chinchorro, las cuales prefirieron quejarse con chasquidos de palabrotas y no con las chancletas.
Pobrecita la cucharacha Pancha que perdió su trabajo y, a partir de entonces, no tuvo más remedio que chiflarse por su chapucera charlatenería.