domingo, 22 de febrero de 2026

Ana María Sanchís-Argentina/Febrero 2026




 

MAL CONFIGURADO

 

Venía caminando esa tarde, por la arbolada calle de su hermosa Buenos Aires. Hizo un alto en su marcha, lo tomó entre sus manos y lo miró largamente. ¡Era obvio que tendría que cambiarlo! Estaba sumamente deteriorado y configurado con funciones muy pasadas de moda. Ya en el momento de su fabricación, aunque no era tan antiguo, esas funciones estaban casi en desuso… ¡Pero así lo habían conformado!

¡Se le veía bonito, a pesar de los golpes y rayaduras que ostentaba! Pero prefería, para su bien, dejarlo de lado, comprar otro, uno bien actualizado y... de “titanium” si le era posible. Le habían informado que ese material era eterno y resistía cualquier golpe.

Pero claro, los que a ella le gustaban eran tremendamente onerosos para su magro presupuesto. Lo único que se le ocurría era tratar de venderlo en aquel surtido negocio de “Compra- Venta de Antigüedades” para poder achicar la diferencia... y justamente, hacia allí se encaminó.

Con paso resuelto se acercó al mostrador, para apresurar el trámite, y lo colocó sobre el vidrio. Apareció entonces un hombre muy alto y circunspecto, que le preguntó qué deseaba. Señalando su pertenencia ella musitó:

_Mire Señor yo desearía venderlo y quisiera saber, ¿cuánto me puede dar por él? _

Sin emitir sonido, el comerciante lo levantó, con un mal disimulado rictus de desprecio en su boca, se colocó su monóculo de joyero y le dijo:    _ ¡Pero esto está hecho un desastre! Además tiene una configuración de la época de las cavernas._

Ella, inclinándose para buscar su mirada le acotó:

_ ¡Pero funciona a la perfección!_

El hombre, bastante molesto, le espetó:

_ ¡Funcionará bien, señora, pero está en deplorables condiciones! ¿Cómo hizo para darle tantos golpes?_

¡Yo no se los di!

Dijo ella quedamente, con expresión resignada mientras él le preguntaba sarcásticamente:

_ ¿Acaso lo utilizó como arma de defensa personal?_

Ella ya no sabía si preocuparse, enojarse o reírse cuando el amargo caballero la acusó diciéndole: _ ¡Y este golpe que casi lo atraviesa de lado a lado! ¿Quién se lo hizo entonces?_

Como no estaba dentro de sus planes discutir, con total calma, ella respondió:

_ ¡Yo no fui!_

Con un enojo que iba in crescendo el hombre gritó:

¡Esto parece un hachazo! ¡No me explico cómo siguió funcionando después!

Entonces ella, serenamente, contestó asintiendo:

¡ Sabe, yo, tampoco me lo explico!

Tratando de recuperar su compostura, el señor dijo:

 _ ¡No señora!, es imposible, no se lo puedo comprar, después nadie lo va a querer... ¿ Y cómo recupero yo mi dinero? _ 

Y dejándolo sobre el mostrador bruscamente, se alejó refunfuñando:

_ ¡Eso está hecho una porquería!_

Ella bajó su mirada hacia el deteriorado instrumento, con suma delicadeza lo levantó ¡Ya no le importaba que no se lo hubieran querido comprar!... La verdad es que ya, no le interesaba cambiarlo.

Con infinita dulzura acarició la deteriorada carcaza, y comenzó a enumerar mentalmente las funciones que siempre había marcado: Justicia, verdad, amor, ternura, humildad, honestidad, solidaridad, comprensión, lealtad...

Y pensó:

_ ¡Es real, sus funciones están totalmente desactualizadas!...Pero ¡No importa!... En algún momento se volverán a revalorizar!_

Entonces, apretó contra el pecho a su magullado corazón y rápidamente salió del negocio, con una rara sonrisa de orgullo y esperanza fileteada en su rostro.

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