martes, 25 de noviembre de 2014

Luciano Cavido-Argentina/Noviembre de 2014



MUERTE DEL CHACHO PEÑALOZA

De su costado emana grave herida,
allá en el Tala, presa de una lanza.
Al héroe una batalla no le alcanza
para lograr la muerte merecida.

Quizás porque la guerra nos espanta,
toda victoria aguarda su derrota.
La misma sangre que del pecho brota,
mañana brotará de su garganta.

En el mes de Noviembre, el día doce,
Yo, el comandante D. Ricardo Vera,
bajo una lluvia sórdida y copiosa,

con cinco de mis hombres más feroces,
llevamos adelante la manera,
de ajusticiar al Chacho Peñaloza.

Ángel Catalano-Argentina/Noviembre de 2014

CON EL LÁPIZ DEL SILENCIO

Singulares maravillas con el lápiz del silencio
Fue dibujando en el cielo el creador de los tiempos.
Estrellas, lunas, las nubes, el sol para mil senderos,
Paisajes para las noches  imágenes con misterios.

Se deleitó con el hombre lo hizo con alegría
Y le indicó que imitara del Universo su vida.
Pero se quedó en boceto no entendió el mensaje fino
O quizá no pudo hacerlo por ignorar su destino.

El suave rumor del tiempo le mostró que había salida
Acción y conocimientos, la lección fue comprendida.
Entonces alzó los ojos hizo suyo el firmamento
Y percibió la poesía, muy azul y muy adentro.

Giovanni Campisi-Italia/Noviembre de 2014

ATRÁS EN EL TIEMPO
Me vuelvo
al tiempo lleno
de imaginación
de
personajes
viejos y nuevos
de eternas
ramificaciones
desperdiciados
en éxodos
temporales
o de mil años.
Pasado y presente
se confunden
en una broma
de pocas palabras.
A RITROSO NEL TEMPO
Mi volto a ritroso
nel tempo pieno
d’immaginazione
di personaggi
vecchi e nuovi
di eterne
ramificazioni
sprecati
in esodi
temporali
o millenari.
Passato e presente
si confondono
in uno scherzetto
di poche parole.


Ezequiel Cámara-Argentina/Noviembre de 2014



SEMILLAS

Semillas que crecen
nuevos talentos generan,
producen espacios...
y abren puertas.
 
Semillas de niños,
semillas de jóvenes:
¡Nacen nuevos soles!

Imaginación e incentivo,
enterrando jerarquías,
unidos sin diferencias.

Cristina Brito Altamira-Argentina/Noviembre de 2014

Primavera

Me asaltó de pronto
y su hermosura me venció
como la llama vence
en la habitación oscura.
Su calma me invadió
y me hice una con ella.
Me sentí niña, como renaciendo
pero esta vez
más niña que nunca,
como si corriera a su encuentro
escapando de los segundos
que me perseguían, raudos, alegres,
ellos niños también,
queriendo llegar primero
¡y qué felices fuimos todos,
en ese instante puro, tan intenso!
Las risas infantiles
eran mi risa y mi alma, todas una
sin que hiciera falta oírlas,
ahí estaban, manantial fresco
saliendo de dentro, de muy dentro,
a pesar del completo silencio.
Pero yo sabía
sí, sabía que un elfo sin nombre
estaba ahí porque sí,
-era él quien reía-
sin haberlo llamado
sin siquiera esperarlo.
Yo ya no era un rostro
ni una voz, ni un cuerpo,
el elfo y yo fuimos uno
en esos minutos de cielo,
yo en el agua, en la sombra dulce,
en el encanto,
en la dicha completa.
Ese torrente de malva
que casi, de tanta fuerza
me salpicaba los ojos
desde las copas abiertas
tendidas como tules
sobre el verdor sereno.
Agradecí a los sentidos
tanta belleza,
nacer y morir
era un mismo instante
y no pude resistirme:
mi vida fue completa
en ese momento infinito.

Miriam Brandan-Escritora argentina, reside en Estados Unidos/Noviembre de 2014


VOY A BUSCARTE Y DESPUÉS… 

En la ribera escondida de un ensueño
en la serena planicie de un deseo
en la callada voz de un pensamiento…
Voy a buscarte.
En el sendero que deja una caricia
en la penumbra azul de una mirada
en el difuso sabor que deja un beso…
Voy a encontrarte.
 En la embriagante  danza de tus manos
en el cerco apasionado de tus brazos
en la gloriosa arquitectura de tu boca…
Voy a perderme.
En el fuego que arde en tus  pupilas
en la eterna hoguera de tus ansias
en el ardiente laberinto de tu cuerpo…
Voy a fundirme.

Trinidad Aparicio-España/Noviembre de 2014


No es fácil envejecer

       
Crecí en tiempos en que la leche se hervía, las medias se zurcían y la ropa se lavaba a mano.

Mis mayores tenía por lema: “El trabajo es salud”  y yo, incauta, pero feliz, gozando del tesoro de mi juventud, y  pretendiendo lograr  así una salud inquebrantable trabajaba todo el día sin descanso. Recuerdo que me gustaba decir: “Yo, como Agustina de Aragón, de pie junto al cañón”

        Pero el tiempo que  pasa y no vuelve, que no respeta ni perdona, con el  día a día va dejando  su huella. Puede uno  al nacer asemejarse a un hermoso serafín, puede que al crecer llegue a ser una beldad, pero... ¡Ay! Si no vende su alma al diablo como  Dorian  Grey de Oscar Wilde  (deseamos que no) el tesoro de la juventud se esfumara, abriéndonos las puertas a la sensata madurez.

        Más tarde, pero no tanto; en suave pendiente nos llega  el declive acompañado de  anteojos, muy posible también de implantes o prótesis y los zapatos cómodos substituirán a los elegantes.

  Se te reirán si en alguna conversación  oyes        mal y confundes palabras, y si en tu presencia alguna persona joven se lamenta de alguna dolencia, no se te  ocurra decir: “¿sabes? a mí también me due...” pues te interrumpirán antes de que puedas terminar la frase. Te recordarán la edad y si no  con altanería sí con mucha convicción te dirán: “No sé de qué te quejas, a tu edad eso es   lógico”. No digas en voz alta: “chocolate por la noticia.” Aprende a callar, en boca cerrada no entran moscas.  Sucesivamente un ciclo reemplaza a otro, pero cuando el frio invierno  llega dice: ¡Presente, la próxima estación retiro!

Sí, verdaderamente no es fácil envejecer.

Marcos Aguilar-México/Noviembre de 2014

Y en la noche...,


Tres Venus eran su cuerpo y dos volcanes en mi boca su aliento;
soles el resplandor de sus ojos y selvas su movimiento.
Y al pensar que no la amaba, fui cien veces muerto.
                                                            
                                                          Y en la noche..., me respiré vacío.