sábado, 20 de junio de 2026

Ángela Kosta-Albania/Junio 2026


 

PERLA DE AMOR

 

Volando en el infinito te alcancé

Como si fueras la única estrella del universo.

La luna dorada se alza

Donde se mecen mis sueños,

Los recuerdos de nuestros suspiros.

 

Miembros unidos, convirtiéndose en uno solo,

Tu mano sobre mi piel

Aún vibra constantemente.

Tus ojos dentro de los míos,

Inmenso océano de felicidad,

Puro,

Único,

Inigualable,

Joya de amor.

 

En el jardín de la vida

Creció como una rara rosa,

Pisoteada,

Por tu engaño se marchitó.

 

Nadie te amará cuanto yo,

Incluso el oxígeno de mis pulmones te di,

Los latidos de mi corazón te regalé.

Todo eso creía que sería tuyo eternamente.

 

Alma y cuerpo atravesaste,

Ahora indefensos ante el destino.

 

 

Carmen Guzmán Cedeño-Venezuela/Junio 2026

Imagen enviada por la autora del poema

Un disparo de flores

 

 

Ojalá por lo menos que me lleve la muerte...

Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones».

— Silvio Rodríguez

Como quebranto de lobo

te llamo en luna nueva,

esperando un aullido

o el brillo de un relámpago.

Un disparo de flores

enceguece mis pupilas,

y me duele la herida

en el café de la mañana.

Ese

que sin decirnos nada

nos calentaba el alma,

quemándonos en ella.

Me he vuelto subversiva,

soberbia, acíbar sangrante.

¡Ya!

Si no tengo tu mano,

si el miedo te detiene,

desátame la venda que sembraste de hortensias.

Para ver la calandria balancearse

en el árbol,

y tu aullido apagarse en el trueno.


 

Maria Antonieta Gonzaga Teixeira-Brasil/Junio 2026


 

ALMA DE POETA

 

El mundo, en el alma del poeta, renace

en constelaciones de tiempo y memoria.

Lo que se va con añoranza permanece

su luz transformada en historia.

De las pérdidas él recoge lo infinito,

tejiendo en silencio, el sentir

convirtiendo el instante más breve y bonito

en un eterno sueño a florecer,

Poeta —fuente pura y sensible

proyecta lo invisible y lo traduce,

y con el gesto más sencillo posible,

reinventa el mundo de la luz y las flores.