viernes, 19 de febrero de 2016

George Reyes-México/Febrero de 2016



ADAGIO A LA TIMIDA SOMBRA

¡Qué terquedad seguirnos,
y te quedas detrás del caminante!

Te cubres tímida cual piedra de agua estancada.
Te miran entera, señora dormida en polvo de niebla,
arrancando en festín la garganta de cada rosa …

Estará allí tu llanto hirviendo,
en pantano humeante de tu saliva, en soledad de árbol tirado.
TONADA DEL ARBOL

El viento del vuelo despegado de los huesos de la patria
despeinó jamás la melena de aquel árbol,
ni arrolló jamás la corteza de su cuerpo
de
ramales
a
g
a
c
h
a
d
o
s
¡Por favor, dile dónde se toca la distancia tan lejana…
El árbol está de pie en pradera sin la voz del agua,
con balada de tristeza de cansancio suelto!
El lastre del camino gastó su raíz descalza
en horas de un reloj marcando un tiempo suyo,
en pos de los hilos de la lluvia
que
tejen
laderas de otra patria fértil como el sueño.

1 comentario:

Griselda Susana Ordoqui dijo...

Delicada belleza, Gracias George, adelante!!!