domingo, 20 de marzo de 2016

Rocío Herrera Carrera-Monterrey, México/Marzo de 2016



DESEOS  OCULTOS
Son las siete de la tarde. Verónica se ocupa en  servir las mesas, después, ansiosa  se quita el mandil y corre hacia los baños, ahí vacía su cosmetiquera  sobre el tocador y apresurada mueve los cosméticos buscando el labial rojo.  Lo abre y cuidadosamente lo unta sobre sus carnosos labios. Traviesa  mira su reflejo y poniéndose en puntillas se acerca y marca sus labios en el espejo como un tatuaje. Después  toma el rímel y  enchina sus rubias pestañas dejándolas de un color negro intenso. Mira el reloj y entusiasmada  se retoca la diadema del cabello,  ajusta su uniforme y  se pone de perfil frente al espejo para mirar su figura. Le gusta lo que ve y en seguida se pone un poco de  perfume con aroma a jazmín tras el cuello, en las muñecas y en medio de los senos. Sale del  tocador y se pone feliz  al ver que la mesa veintidós ya está ocupada. Sabe bien quién es el comensal. Es él, el escritor que trastorna todos sus sentidos. Verónica  se siente muy excitada, casi puede escuchar los latidos de su corazón. Entonces, se congela y su mente comienza a divagar.
< De nuevo estas ahí, en la mesa de siempre, con la cabeza sumida en tus libros. En verdad no llego a entender tú absurda pasión por ellos. El otro día, te vi leyendo un libro gigante, “que loco”, pensé. Mi delicioso loco. Se, que  como todos los días, me vas a pedir un café sin siquiera mirarme. ¡Hombre despistado!,  no te das cuenta que afuera de tus libros hay una vida, y una mujer que  con solo ver tú espalda ancha, y ese cabello negro, largo  y despeinado,  quisiera arrancarse la ropa. Me desespera que ni sientes  que  rozo tú mano  al servirte el café. Muchas veces, a propósito me acerco mucho a ti para oler ese aroma tan tuyo, a loción y  tabaco que me provoca casi tener un orgasmo y que despierta la mujer primitiva que llevo dentro. ¡Tanto te deseo, que ahora creo que soy fetichista!  Pues diario,  al limpiar tú  mesa cuando te vas,  yo me oculto para  lamer  la taza donde tomaste el café. Este es mi secreto, ¡y me encanta!,.. Que ya conozco tú sabor. Pero eso ya no me basta, y sueño  con ser la mujer que  más deseas.  Imagino que yo soy otra cliente más, y que  conversando los dos durante horas,  no puedes evitar la pasión que  te provoco. Tomas valor y acaricias mis muslos  bajo la mesa. Ardiendo,  te guío la mano  para que sientas la humedad que me provocas, a la vez que te ofrezco mis labios.  Por fin te olvidas de tus libros, te atreves, estás  dispuesto  y….>   --¡Anda Verónica! ¿Qué haces ahí parada como tonta?, ve y sirve café a la  mesa veintidós.
 --¡Si claro, enseguida, jefa!--                                                                                  < ¡Qué patética soy!, de nuevo soñando despierta. Tú jamás te fijarás en una  chica como yo. Solo soy una  mesera a la que  nunca miras, y a la que jamás le hablas,… ¡Bueno, si!, solo para pedirme café>.
--Aquí tiene su café,.. señor--

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Ufff !!! Que eróticos
Me fascino...
Me parece estar allí sintiendo su aroma excitado...
Parece que sus senos turgentes se pudieran tocar...
Dan ganas de besarla...
Se siente la frialdad que a ella excita de él...
Parece que su fetichismo embrujara...
Es deliciosa la sensación que produce de erotismo...
Y hasta las propias partes púdicas se sienten sobrecargadas...
En fin... Me encanto

Alejandro De leon dijo...

Amores platonicos, q forman palacios, castillo y reinos, de los q nos separan la fria realidad, q dulce soñar despierto y amargo despertar sin sueño, felicidades Rocio, tienes la fuerza de la tormenta y al mismo tiempo el alma de un apacible y trankilo rio

Alejandro De leon dijo...

Amores platonicos, q forman palacios, castillo y reinos, de los q nos separan la fria realidad, q dulce soñar despierto y amargo despertar sin sueño, felicidades Rocio, tienes la fuerza de la tormenta y al mismo tiempo el alma de un apacible y trankilo rio

Rocio HerreraCarrera dijo...

Gracias Anónimo por tus ardientes palabras... Te lo dedico con cariño

Rocio HerreraCarrera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rocio HerreraCarrera dijo...

Alejandro de león llevas un poeta dentro de ti...gracias por tus palabras

Rocio HerreraCarrera dijo...

Alejandro de león llevas un poeta dentro de ti...gracias por tus palabras

Al Lora dijo...

Todo menos eso, todo menos ignorar la pasion

Ana Sanchez dijo...

Intensa narración, felicidades Rocío, me ha gustado mucho, me ha sabido a poco, cuidate mucho, te esperamos!!

Ana Sanchez dijo...

Intensa narración, felicidades Rocío, me ha gustado mucho, me ha sabido a poco, cuidate mucho, te esperamos!!

Anónimo dijo...

Está interesante me fasino

Enrique herrera dijo...

Recién termino de leer tu texto amiga. Es una delicia. Muy bien descrito todo. Sencillo y candente. Te felicito!��