lunes, 22 de junio de 2026

Adriana Suárez Blas-Argentina/Junio 2026

 

La Momia

 

Había una vez una momia llamada Nobulos primero al que unos malhechores le habían robado su antiguo vendaje de faraón convirtiéndose así una momia INVISIBLE.

Era tal su tristeza que deambulaba por el desierto llorando y pateando arena con rabia porque ahora nadie advertía su presencia

Un día, entre los médanos, apareció una bella dama montada en un gran camello  rumbo a un Oasis. 

El camello vio a Nobulos porque tenía la visión del gran dios Horus, deidad que lo ve todo y de inmediato quiso sacarse una selfie con él. Pero la ex momia no salía en la pantalla de la cámara debido a que era Invisible.

Nobulos no sabía que era una selfie pero si sabía que era ser invisible y que nadie absolutamente nadie, nadie, nadie... lo viera

 El camello se sentó sobre la arena y le dijo con un poco de arrogancia - “Yo te puedo ver porque tengo el don de ver más allá de lo posible. Pero quizás mi ama, que es una gran Maga, te pueda ayudar”

Nazarena (la gran maga) estaba tomando un batido de leche de coco bajo la palmera cuando el ex faraón le dijo que lo ayudara a volver a ser un monarca visible para todo Egipto. Ella arqueo una ceja, levantó un dedo y Nobulos fue transportado al palacio real nuevamente como el gran soberano que era. De inmediato comenzaron las obligaciones de un monarca: atendió a 300 vasallos, recorrió unas 40 pirámides, se reunión con todos los jefes de su ejército, que eran muchos... He hizo 1501 cosas, casi todas a la vez y en el mismo día. El pobre quedó cansadísimo y clamó a todos los dioses ( Anubis, Osiris,Tot, Amun Ra..) para  ver  Nuevamente a la Maga. Ella esta vez estaba mascando un chicle de dátiles mientras que el camello le cortaba el pelo a lo Cleopatra.

El faraón le suplicó, imploro, rogó de rodillas¡Por Tutattis!!, volver a ser una momia. Nazarena   levanto sus dos cejas, movió dos dedos y listo, una momia.


 

Nobulos quiso reír de contento pero no pudo porque las vendas no le permitían abrir la boca, tampoco pudo bailar moviendo las caderas porque las vendas no le permitían hacer grandes movimientos, y así durito-  durito quiso sentarse y no pudo. Pensó... ¿estaré parado por el resto de mi inmortal vida? Nooo…!!!!  Y grito ¡Nazarenaaaa! Y ella apareció justo cuando el camello le estaba por poner una mascarilla de lodo del Nilo en su bello rostro. Y sin que Nobulos le dijera nada movió tres dedos convirtiéndolo nuevamente en INVISIBLE.

A la nochecita los tres se fueron felices por el desierto a recorrer pirámides  y sarcófagos terroríficos

 

Y como diría Agamenón este cuento del faraón por hoy se terminó

 


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