MAR QUE ME HABITA
Navego por la inmensidad
del mar que me habita.
Lucho batallas interminables,
terco corazón.
Alma en euforia,
ora tormenta,
ora tranquilidad,
Alcanzo la orilla ¡Por fin!
Revista Literarte creada en Noviembre de 2001 para la difusión de todas las disciplinas del arte.Declarada de Interés Cultural por el Honorable Concejo Deliberante de Vicente López en Diciembre de 2002. DECLARADA DE INTERÉS CULTURAL POR LA SECRETARÍA DE CULTURA DE LA PRESIDENCIA DE LA NACIÓN ARGENTINA SEGÚN RESOLUCIÓN 1706/10, en Junio de 2010 Si querés publicar tu texto, música, pinturas, esculturas, danzas; enviá el material a: revistadigitalliterarte@gmail.com
MAR QUE ME HABITA
Navego por la inmensidad
del mar que me habita.
Lucho batallas interminables,
terco corazón.
Alma en euforia,
ora tormenta,
ora tranquilidad,
Alcanzo la orilla ¡Por fin!
CONTRASTE ESTACIONAL
Alma vacía...
Las mañanas golpean guijarros,
como palomas aturdidas buscando la luz.
Al mediodía,
las plantas arden de hambre
para acortar la distancia
entre quien fui
y lo que queda.
En la niebla
encuentro retazos de telas viejas,
colores que ya no recuerdo—
un mosaico de tiempos pasados
arrojado por azar en el umbral de hoy.
Y entonces,
el alma se llena.
De este mosaico crece un árbol.
La tierra lo reconoce, tiembla,
susurra lentamente el nombre de su fruto.
Ah, esta dulzura de morera—
tan cerca,
tan patria.
El alma otra vez en la balanza:
vacía y llena,
en un invierno que nunca termina.
BARRO Y ASFALTO
Ciudad de papel,
sonora en los destellos,
urgente en las distancias.
La sonrisa de Gardel,
Ilumina adoquines perfumados.
Entre puchos y ginebras,
y en la borra del café,
se evaporan las nostalgias.
La noche apacigua desventuras
junto al río malhadado.
Lejana, la autopista
predice cicatrices enlodadas.
Por rieles desbocados
la vida busca vida
huyendo al conurbano.
Acá se vuelve verde el cielo
en un aliento de pájaros
Revuelto de botellas, de carros,
sin agua y sin asfalto,
sabe vivir el barrio
la fiesta del asado.
La plaza luce a voto,
a feria en día domingo,
vestida en pasacalles,
pintada a contramano.
Ahora -y siempre-
teñimos silencios los poetas
con versos en colores
celeste-azul y blanco.