jueves, 20 de noviembre de 2025

Rita Delamari-Brasil/Noviembre 2025


 

MAR QUE ME HABITA

 

Navego por la inmensidad

del mar que me habita.

Lucho batallas interminables,

terco corazón.

 

Alma en euforia,

ora tormenta,

ora tranquilidad,

Alcanzo la orilla ¡Por fin!

 

Sabina Darova-Albania/Noviembre 2025


 

CONTRASTE ESTACIONAL

 

 

Alma vacía...

Las mañanas golpean guijarros,  

como palomas aturdidas buscando la luz.

 

Al mediodía,  

las plantas arden de hambre  

para acortar la distancia  

entre quien fui  

y lo que queda.

 

En la niebla  

encuentro retazos de telas viejas,  

colores que ya no recuerdo—  

un mosaico de tiempos pasados  

arrojado por azar en el umbral de hoy.

 

Y entonces,  

el alma se llena.  

De este mosaico crece un árbol.  

La tierra lo reconoce, tiembla,  

susurra lentamente el nombre de su fruto.

 

Ah, esta dulzura de morera—  

tan cerca,  

tan patria.

 

El alma otra vez en la balanza:  

vacía y llena,  

en un invierno que nunca termina.

Nora Coria-Argentina/Noviembre 2025


 

BARRO Y ASFALTO

 

Ciudad de papel,

sonora en los destellos,

urgente en las distancias.

La sonrisa de Gardel,

Ilumina adoquines perfumados.

Entre puchos y ginebras,

y en la borra del café,

se evaporan las nostalgias.

La noche apacigua desventuras

junto al río malhadado.

Lejana, la autopista

predice cicatrices enlodadas.

Por rieles desbocados

la vida busca vida

huyendo al conurbano.

Acá se vuelve verde el cielo

en un aliento de pájaros

Revuelto de botellas, de carros,

sin agua y sin asfalto,

sabe vivir el barrio

la fiesta del asado. 

 

La plaza luce a voto,

a feria en día domingo,

vestida en pasacalles,

pintada a contramano.

 

Ahora -y siempre-

teñimos silencios los poetas

con versos en colores

celeste-azul y blanco.