LAS 2 DE LA MAÑANA
No
entenderías si yo
te
cuento.
porqué
se ríe porque
se
llora
Porqué
no entiendo...
Si
soy la misma si no
he
cambiado .
Si
en este logro de
amor
y odios
De
sinsabores y alegrías
Si
te contara lo que me pasa
no,
no
entenderías ....
Ya
son las 2 de la mañana
del
año ...
Es
otra historia .´
Que
me comprendes
es
muy intenso ,
son
ráfagas
de
sentimientos
No
se que pasa
a
veces sola río,
cansada
de pronto lloro
si
me explicaras
es
un momento
Será
que es tarde...
será
cansancio,
Si
te contara,
ya
las 2 de la mañana
Si
tú supieras lo que yo
siento
....
Revista Literarte creada en Noviembre de 2001 para la difusión de todas las disciplinas del arte.Declarada de Interés Cultural por el Honorable Concejo Deliberante de Vicente López en Diciembre de 2002. DECLARADA DE INTERÉS CULTURAL POR LA SECRETARÍA DE CULTURA DE LA PRESIDENCIA DE LA NACIÓN ARGENTINA SEGÚN RESOLUCIÓN 1706/10, en Junio de 2010 Si querés publicar tu texto, música, pinturas, esculturas, danzas; enviá el material a: revistadigitalliterarte@gmail.com
martes, 24 de julio de 2012
lunes, 23 de julio de 2012
Marta Díaz Petenatti-´Zona Rural de la Provincia de Santa Fe, Argentina/Julio de 2012
DOLOR
¿Qué hago con este dolor tan grande
que corre con mi sangre inundándome de angustias?
Viaja por mi cuerpo y llega hasta mis ojos donde
encuentra la puerta para salir libre e impoluto a mostrarle al mundo el inmenso
tormento que me aqueja.
No puedo manejarlo, me mina el alma
y el espíritu, me absorbe el sentido haciéndome perder la noción de existencia
y realidad.
Es invencible, tiene poder, ímpetu,
me domina libre y se pega a mí cual hiedra a la pared. Su personalidad es
fuerte y dominante, tiene sabor a sal, huele
a vientos cargados de nostalgias.
Su red la va tejiendo libremente
para anularme el instinto de estar viva, de conservarme, de preservarme, y en
esa tarea obtiene resultados pues me
anula, me transforma en daltónica, árida, áspera, débil.
Me hace reconocer a pesar de rasgarme por dentro que esa debilidad es simplemente este gran
amor que me ciega los sentidos. Este amor, único y anhelado, preservado en el tiempo, en mi mente, escondido en mi alma, acurrucado en este
corazón que sólo late porque lo sabe dentro de él como pieza única e
irreemplazable para su funcionamiento.
Este amor desgarra mi carne para no
seguirlo, cierra mi boca para no
nombrarlo, quema mis manos para no
acariciarlo, cierra mis brazos para no abrazarlo, opaca mis ojos para no verlo, me acoraza el
alma para no sentirlo y cierra el
pestillo de mi mente para no pensarlo.
Pero continúa navegando por mi sangre sin poderlo amordazar
y en su mutismo irónico reconozco primitivamente que debo preservarme de él,
arrancarlo de mi corazón y de todos los sentidos para seguir viviendo en esta inescrutable
realidad imposible de trocar por felicidad.
Rosalba Pelle Mancuso-La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012
HABRÁ OTRA VEZ
Palabras desnudas
dilución de sueños
inconclusos,
contorno dolorido
y agreste,
borracha angustia
de distancia,
ausencia de ruidos
atormenta mi cuerpo.
Volar,
renacer desde aguas
invisibles,
estallar en sonoro festín.
huesos que estrellan
su osamenta
contra el mundo.
Porque, algún sueño
habrá otra vez.
Otros,
locos elegantes
quedarán
con su pecho doliente,
con toda la voz,
llegando a la punta
de los dedos,
moribundos,
en mi silencio,
para no ser.
Úrsula Moreyra-Julio de 2012
Otrosidades
Como me gustaría decirte el nombre de otro,
así sin más vueltas,
cambiarte el nombre por ese otro que yo quiero,
aquel que tengo que retener para que no se me
escape al primer impulso,
por ese otro que deseo.
Lentamente ir cambiándote el color de tus
ojos
hasta que sean pasto,
ir metamorfoseandote hasta hacerte ese otro
el que yo quiero
ese otro que ya existe y que no tengo.
Lidia Moré-Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012
Cuando la mente vuela y el corazón actúa
Serpenteaba
sin rumbo mi mente sin ver
ni sentir en
mi minúscula existencia
el frío que
calaba sutilmente
mi frágil
piel arropada con cuidado
ya prevenida
del tiempo que se avecinaba.
Rostro y
manos se blanqueaban al caminar,
mis piernas
obedecían “sin pestañar” ,
mis pies,
rígidos, con pasos presurosos,
se templaban
al ritmo de una quejosa melodía
nacida de la
alfombra amarillenta de resecas hojas.
Mis ojos
lloraban por finas puñaladas
que en vuelo
bajo, silenciosas, airosas se cruzaban
empujadas
por un frío y pícaro soplo de aire que
velozmente
lanzaba, milimétricas barritas puntiagudas
invisibles
a la vista de cualquier ser humano.
Revoltosas,
brisa y agua taladraban
mi cuerpo
encapuchado y…, nada
mi mente
seguía en su osada travesía
inculta y
arrogante se empecinaba en su trama ilusoria.
En gotitas
encadenadas se unían los puñales
y corrían
sigilosas por mi semblante
lágrimas
confundidas con las mucosidades
que
despedían cada parte de mi rostro.
Mi corazón,
cansado de tanta desazón
se revelaba
ante las tonterías de mi intelecto
quien lo
dirigía al compás de las neuronas
hacia un
final que nos llevaría al abismo.
El órgano atento a los sentidos, con el calor del alma
puso a
funcionar su enhebrada circulación de defensa.
Multiplicó y
multiplicó sus latidos, en el apuro
y los tic
tac ensordecedores ocuparon su lugar.
La reina de
los pensamientos hizo silencio
con las
neuronas en acción, se comenzaron a apurar
sincronizaron
tal las obligaba la ocasión.
En tanto un
colchón de hojas deshechas, destruidas
se
arrinconaban esquivando el vendaval
también, las
despistadas, dueñas del timón de mando
comenzaron
con su función y…buscaron un rincón.
En instantes
estábamos a resguardo, bajo techo, calentitos
contemplando,
desde adentro, aquel furioso día.
Beatriz Minichillo-Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012
Ultima
Luz
Se agita
casi sin culpa
con decibeles
inaudibles,
se derrama
como pecho de
madre,
leche recién
parida
que apenas
crepita
y se quiebra
olvidada de sí,
envuelta
en su propia
matriz,
protectora de un
ser
que allá, en su
oquedad
abre los brazos y
tiembla
desplazando el
tiempo
hacia atrás,
hasta el polvo
gris
que lo aguarda.
Hueso, ceniza,
aire,
ni siquiera
piedra,
solo olvido,
último gesto
donde la soledad
no alcanza,
ensayo
de un atisbo de
perdón
por ese día nuevo
que se le niega,
tierra seca
esperando,
fuego de
consumición,
dolor compacto,
miedo
del cuerpo inerte
obligado
a desertar de su
esencia,
aunque su boca
se desdoble
en un grito
buscando la paz
que se extingue
en su propia luz.
Emilia Marcano Quijano-Venezuela/Julio de 2012
ONDAS CÓSMICAS
Son muchos los misterios del mundo que veloce
mira nacer estrellas en lejanos confines
son tantos recovecos que ni los imagines
pues no puede nombrarse lo que se desconoce.
Nada estudié en la vida, todo es desconocido
y nada hay en el cielo que por mi boca sepa
su origen y su sino, su deslumbrante y bella
nocturnidad que vuela del fondo de los libros.
A los ojos te miro, me miras y me dueles
ensimismada y llena tu risa vanidosa
con esos ojos brujos, los ojos de una diosa
que poco se del mundo, que poco de sus mieles.
Que raudas van las olas a ras del firmamento
que sencilla la vida, sin conocerme me ama
que rítmica la rima, la inspiración que clama
que grita, que me llama, que escribe en un momento.
Del cielo nada tengo, nada se demasiado
Y en nada he terminado por ser lo que no puedo.
Son muchos los misterios del mundo que veloce
mira nacer estrellas en lejanos confines
son tantos recovecos que ni los imagines
pues no puede nombrarse lo que se desconoce.
Nada estudié en la vida, todo es desconocido
y nada hay en el cielo que por mi boca sepa
su origen y su sino, su deslumbrante y bella
nocturnidad que vuela del fondo de los libros.
A los ojos te miro, me miras y me dueles
ensimismada y llena tu risa vanidosa
con esos ojos brujos, los ojos de una diosa
que poco se del mundo, que poco de sus mieles.
Que raudas van las olas a ras del firmamento
que sencilla la vida, sin conocerme me ama
que rítmica la rima, la inspiración que clama
que grita, que me llama, que escribe en un momento.
Del cielo nada tengo, nada se demasiado
Y en nada he terminado por ser lo que no puedo.
Silvia Loustau-Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012
XXXVII
ahogándose escribe
sobre los días
mordidos por Cronos
en la daga del aire /
escribe
sobre la almohada
afiebrada
imperiosamente
sobre el viento y la
lluvia / escribe
en sábanas abiertas
para el amor / escribe
en la quietud del
aire / escribe
escribe /con la
urgencia del hambriento
un manifiesto contra
el olvido
escribe.
(
work in progress)
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