martes, 24 de julio de 2012

Nilda Antonia Pigazzini-Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012

LAS 2 DE LA MAÑANA

No entenderías si yo
te cuento.
porqué se ríe porque
se llora
Porqué no entiendo...
Si soy la misma si no
he  cambiado .
Si en este logro de
amor y odios
De sinsabores y alegrías
Si te contara lo que me pasa
no,
 no entenderías ....

Ya son las 2 de la mañana
del año  ...
Es otra historia .´
Que me comprendes
es muy intenso ,
son ráfagas
 de sentimientos

No se que pasa
a veces sola  río,
cansada de pronto lloro
si me explicaras
es un momento
Será que es tarde...
será cansancio,

Si te contara,
 ya las 2 de la mañana
Si tú supieras lo que yo
siento ....


lunes, 23 de julio de 2012

Marta Díaz Petenatti-´Zona Rural de la Provincia de Santa Fe, Argentina/Julio de 2012

DOLOR

¿Qué hago con este dolor tan grande que  corre con mi  sangre inundándome de angustias?
Viaja  por mi cuerpo y llega hasta mis ojos donde encuentra la puerta para salir libre e impoluto a mostrarle al mundo el inmenso tormento  que me aqueja.
No puedo manejarlo, me mina el alma y el espíritu, me absorbe el sentido haciéndome perder la noción de existencia y realidad.
Es invencible, tiene poder, ímpetu, me domina libre y se pega a mí cual hiedra a la pared. Su personalidad es fuerte y dominante,  tiene sabor a sal, huele a vientos cargados de nostalgias.
Su red la va tejiendo libremente para anularme el instinto de estar viva, de conservarme, de preservarme, y en esa tarea obtiene resultados pues  me anula, me transforma en daltónica,  árida,  áspera,  débil.
Me hace reconocer  a pesar de rasgarme por dentro  que esa debilidad es simplemente este gran amor que me ciega los sentidos. Este amor,  único y anhelado, preservado en el tiempo,  en mi mente,  escondido en mi alma, acurrucado en este corazón que sólo late porque lo sabe dentro de él como pieza única e irreemplazable para su funcionamiento.
Este amor desgarra mi carne para no seguirlo,  cierra mi boca para no nombrarlo,  quema mis manos para no acariciarlo, cierra mis brazos para no abrazarlo,  opaca mis ojos para no verlo, me acoraza el alma para no sentirlo y  cierra el pestillo de mi mente para no pensarlo.
Pero continúa  navegando por mi sangre sin poderlo amordazar y en su mutismo irónico reconozco  primitivamente que debo preservarme de él, arrancarlo de mi corazón y de todos los sentidos para seguir viviendo en esta inescrutable realidad imposible de trocar por felicidad.

Rosalba Pelle Mancuso-La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012


HABRÁ OTRA VEZ

Palabras desnudas
dilución de sueños
inconclusos,
contorno dolorido
y agreste,
borracha angustia
de distancia,
ausencia de ruidos
atormenta mi cuerpo.

Volar,
renacer desde aguas
invisibles,
estallar en sonoro festín.
huesos que estrellan
su osamenta
contra el mundo.
Porque, algún sueño
habrá otra vez.

Otros,
locos elegantes
quedarán
con su pecho doliente,
con toda  la voz,
llegando a la punta
de los dedos,
moribundos,
en mi silencio,
para no ser.

Úrsula Moreyra-Julio de 2012

Otrosidades


Como me gustaría decirte el nombre de otro, 
así sin más vueltas,
cambiarte el nombre por ese otro que yo quiero,
aquel que tengo que retener para que no se me escape al primer impulso,
por ese otro que deseo.

Lentamente ir cambiándote el color de tus ojos 
hasta que sean pasto,
ir metamorfoseandote hasta hacerte ese otro 
el que yo quiero
ese otro que ya existe y que no tengo.

Lidia Moré-Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012


Cuando la mente vuela y el corazón actúa

Serpenteaba sin rumbo mi mente sin ver
ni sentir en mi minúscula existencia
el frío que calaba sutilmente
mi frágil piel arropada con cuidado
ya prevenida del tiempo que se avecinaba.
Rostro y manos se blanqueaban al caminar,
mis piernas obedecían “sin pestañar” ,
mis pies, rígidos, con pasos presurosos,
se templaban al ritmo de una quejosa melodía  
nacida de la alfombra amarillenta de resecas hojas.
Mis ojos lloraban por finas puñaladas
que en vuelo bajo, silenciosas, airosas se cruzaban
empujadas por un frío y pícaro soplo de aire que
velozmente lanzaba, milimétricas barritas puntiagudas   
 invisibles a la vista de cualquier ser humano.
Revoltosas, brisa y agua taladraban
mi cuerpo encapuchado y…, nada
mi mente seguía en su osada travesía
inculta y arrogante se empecinaba en su trama ilusoria.
En gotitas encadenadas se unían los puñales
y corrían sigilosas por mi semblante
lágrimas confundidas con las mucosidades
que despedían cada parte de mi rostro.
Mi corazón, cansado de tanta desazón
se revelaba ante las tonterías de mi intelecto
quien lo dirigía al compás de las neuronas
hacia un final que nos llevaría al abismo.
     El órgano atento a los sentidos, con el calor del alma
puso a funcionar su enhebrada circulación de defensa.
Multiplicó y multiplicó sus latidos, en el apuro
y los tic tac ensordecedores ocuparon su lugar.
La reina de los pensamientos hizo silencio
con las neuronas en acción, se comenzaron a apurar
sincronizaron tal las obligaba la ocasión.
En tanto un colchón de hojas deshechas, destruidas
se arrinconaban esquivando el vendaval
también, las despistadas, dueñas del timón de mando
comenzaron con su función y…buscaron un rincón.
En instantes estábamos a resguardo, bajo techo, calentitos  
contemplando, desde adentro, aquel furioso día.   

Beatriz Minichillo-Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012

Ultima Luz

Se agita
casi sin culpa
con decibeles inaudibles,
se derrama
como pecho de madre,
leche recién parida
que apenas crepita
y se quiebra
olvidada de sí,
envuelta
en su propia matriz,
protectora de un ser
que allá, en su oquedad
abre los brazos y tiembla
desplazando el tiempo
hacia atrás,
hasta el polvo gris
que lo aguarda.
Hueso, ceniza, aire,
ni siquiera piedra,
solo olvido,
último gesto
donde la soledad
no alcanza,
ensayo
de un atisbo de perdón
por ese día nuevo
que se le niega,
tierra seca
esperando,
fuego de consumición,
dolor compacto,
miedo
del cuerpo inerte
obligado
a desertar de su esencia,
aunque su boca
se desdoble
en un grito
buscando la paz
que se extingue
en su propia luz.


Emilia Marcano Quijano-Venezuela/Julio de 2012

ONDAS CÓSMICAS

Son muchos los misterios del mundo que veloce
mira nacer estrellas en lejanos confines
son tantos recovecos que ni los imagines
pues no puede nombrarse lo que se desconoce.

Nada estudié en la vida, todo es desconocido
y nada hay en el cielo que por mi boca sepa
su origen y su sino, su deslumbrante y bella
nocturnidad que vuela del fondo de los libros.

A los ojos te miro, me miras y me dueles
ensimismada y llena tu risa vanidosa
con esos ojos brujos, los ojos de una diosa
que poco se del mundo, que poco de sus mieles.

Que raudas van las olas a ras del firmamento
que sencilla la vida, sin conocerme me ama
que rítmica la rima, la inspiración que clama
que grita, que me llama, que escribe en un momento.

Del cielo nada tengo, nada se demasiado
Y en nada he terminado por ser lo que no puedo. 

Silvia Loustau-Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina/Julio de 2012

XXXVII

ahogándose escribe
sobre los días mordidos por Cronos
en la daga del aire / escribe
sobre la almohada afiebrada
imperiosamente
sobre el viento y la lluvia / escribe
en sábanas abiertas para el amor / escribe
en la quietud del aire / escribe

escribe /con la urgencia del hambriento
un manifiesto contra el olvido
escribe.
                                            ( work in progress)