Mascotas: responsabilidad, respeto y compromiso de por vida
Se hace cada
vez más difícil que las personas comprendan. Los animales no son objetos.
Son vidas registran y sienten, y al igual que en los humanos sus corazones
laten, y ante la adversidad sufren, a diferencia de nosotros siempre esperan y
confían en que resolveremos su paso por el mundo de la mejor manera.
Cuando hablamos
de maltrato animal, no nos referimos únicamente a hechos extremos como golpear,
castigar o generar miedo. El maltrato comienza mucho antes:
empieza cuando no se comprende lo que implica incorporar un ser vivo al hogar.
Una mascota no es un adorno. Es un compañero de vida.
Maltrato también incluye:
- Ignorarlos o dejarlos solos de manera prolongada
- Abandonarlos, espcialmente en la vejez
- No alimentarlos adecuadamente
- No brindarles atención veterinaria ni vacunación
- No darles abrigo, contención y afecto
Adoptar o
adquirir un animal es una decisión que implica responsabilidad de por vida.
Su bienestar depende exclusivamente de quienes lo cuidarán. Y con un grito
desesperado te digo…Con el paso del tiempo, esa responsabilidad no disminuye: aumenta.
En la vejez, los animales necesitan más atención, más cuidado, más paciencia y
más amor:
una cama adecuada, protección frente al clima, alimentación de calidad,
higiene, paseos y contención.
Quien comprende
esto, entiende también su lenguaje: la nobleza, la fidelidad y el vínculo
incondicional que ofrecen. Y fidelidad incluso frente al maltrato, hace que
muchos animales no abandonen.
Sufren en silencio, desarrollan miedo o desconfianza, pero permanecen hasta que
mueren o son rescatados.
Abandonar a un animal en la vía pública, sin identificación, es una de las formas más crueles de maltrato. Y asevero esto en función de que ellos no pueden decir quiénes son ni dónde viven. Solo intentan volver, muchas veces exponiéndose a peligros que pueden costarles la vida.
Los animales dependen de nosotros. Somos su voz, su cuidado y su protección.
Ser responsables no es una opción. Y enseñar a nuestra sociedad es un deber.

No hay comentarios:
Publicar un comentario