jueves, 21 de mayo de 2026

Claudia Adriana Sorel-Argentina/Mayo 2026


 

Mascotas: responsabilidad, respeto y compromiso de por vida

Se hace cada vez más difícil que las personas comprendan. Los animales no son objetos.
Son vidas registran y sienten, y al igual que en los humanos sus corazones laten, y ante la adversidad sufren, a diferencia de nosotros siempre esperan y confían en que resolveremos su paso por el mundo de la mejor manera.

Cuando hablamos de maltrato animal, no nos referimos únicamente a hechos extremos como golpear, castigar o generar miedo. El maltrato comienza mucho antes:
empieza cuando no se comprende lo que implica incorporar un ser vivo al hogar.

Una mascota no es un adorno. Es un compañero de vida.

Maltrato también incluye:

  • Ignorarlos o dejarlos solos de manera prolongada
  • Abandonarlos, espcialmente en la vejez
  • No alimentarlos adecuadamente
  • No brindarles atención veterinaria ni vacunación
  • No darles abrigo, contención y afecto

Adoptar o adquirir un animal es una decisión que implica responsabilidad de por vida.
Su bienestar depende exclusivamente de quienes lo cuidarán. Y con un grito desesperado te digo…Con el paso del tiempo, esa responsabilidad no disminuye: aumenta.
En la vejez, los animales necesitan más atención, más cuidado, más paciencia y más amor:
una cama adecuada, protección frente al clima, alimentación de calidad, higiene, paseos y contención.

Quien comprende esto, entiende también su lenguaje: la nobleza, la fidelidad y el vínculo incondicional que ofrecen. Y fidelidad incluso frente al maltrato, hace que muchos animales no abandonen.
Sufren en silencio, desarrollan miedo o desconfianza, pero permanecen hasta que mueren o son rescatados.

Abandonar a un animal en la vía pública, sin identificación, es una de las formas más crueles de maltrato. Y asevero esto en función de que ellos no pueden decir quiénes son ni dónde viven. Solo intentan volver, muchas veces exponiéndose a peligros que pueden costarles la vida.

Los animales dependen de nosotros. Somos su voz, su cuidado y su protección.

Ser responsables no es una opción. Y enseñar a nuestra sociedad es un deber.


No hay comentarios: