miércoles, 23 de mayo de 2012

Ángela Jael-Buenos Aires, Argentina/Mayo de 2012


Dione, el hada melodiosa

D

ione es un hada extraña: es un hada pero parece un duende. Es pequeña y su carita provoca una sonrisa en quien la observa. Tiene el cabello muy corto y de un color raro: fucsia. Sabe de todo: música, literatura, plástica, números, cocina y cualquier cosa que se le ocurra puede realizarla sin conocimientos previos. Habita en el bosque con varias hadas, duendes y gnomos. Y aunque hace y sabe de todo, se ocupa especialmente, de la música. Por eso, la llaman” melodiosa”. Hace que todos los sonidos del lugar se oigan como la melodía más bella y reconfortante. Tiene una orquesta de animalitos y ella, personalmente, se ocupa de enseñarles a armar sus instrumentos. Es muy conocida en los bosques vecinos por sus cualidades musicales y muchas veces, llegan emisarios trayéndole noticias y en busca de averiguaciones sobre sus trabajos.

Dione cuenta con una orquesta compuesta por más de cien instrumentos, todos ellos elaborados con elementos naturales: ramas y hojas de los árboles, piedritas, cuencos, flores, agua proveniente de cascadas y arroyos, piñas, nueces, almendras y todo lo que puedas imaginar.

Por supuesto, cuenta con un amigo y colaborador especialísimo: el viento.

Sus músicos forman un ejército y cada día se suman más. Son tan bellas las melodías que llenan el bosque cuando ensayan que muchos, atraídos por ella, desean incorporarse  a la orquesta. Entre sus integrantes hay ardillas, conejos, monitos, ranas y sapos, pájaros de distintas especies, patos, cisnes, liebres, zorros y tortugas.

Resultó muy difícil organizar semejante orquesta pero Dione es muy capaz y lo puede todo. No se imaginan lo que costó que eligieran sus instrumentos, aprendieran a usarlos y lograran ejecutar los temas musicales. Algunos, los menos constantes, desearon en cierto momento abandonar la tarea. (No es simple la labor del músico.) Pero Dione supo dirigirlos, acompañarlos, aconsejarlos y también, evitar discusiones y peleas. Es muy cierto que la música calma a las fieras y a las que no son fieras, también. Bastaba que una nota musical irrumpiera en el bosque, para que todos prestaran atención, abandonaran lo que estaban haciendo y se dispusieran a tocar.

 Sería bueno ver como en una película a los animalitos y sus instrumentos. Como no es posible, imagínenlo así: en medio del bosque, entre aromas y fragancias exquisitas provenientes de los árboles y plantas del lugar, una orquesta enorme, con muchos animales  con instrumentos de todo tipo acompañados por duendes y hadas que los ayudan y, en el centro, Dione, el hada melodiosa yendo y viniendo, con la batuta en la mano, corrigiendo y estimulando, siempre alegre, con una sonrisa en los labios.

Realmente, un espectáculo  increíble y maravilloso. Y con música… majestuosa!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qúé bonito cuento....quiero más