Tu mar tempestuoso...
Déjame explorarte hasta tus cimientos,
Tal como hiedra trepar tus ramajes
Sorber el mana salobre de tu pecho.
Navegante en tu mar tempestuoso
que derriba barcos,
que inunda faros.
…Pero también es el puerto
más seguro para enfilar mi proa
y fondearse en su orilla ave.
Con sigilo de gacela caminar
hasta tu carne viva,
hasta tus poros mansos…
Ser el reflejo en el espejo de tus ojos.
¡Tuya, mío, mío, suya!
Con la punta de mis dedos
Recorrerte a ciegas, trazando
Surcos hasta alcanzar la gloria.
Deslizarme entre senderos
de luna para cobijarme en
en tu costado en penumbras
y tu flama en esta aurora
sea la taza de café,
que me calienta el cuerpo,
que me arome el alma…
…Y en el espejo de tus ojos
fiel reflejo por siempre
¡Tuya, mío, mío suya!

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