lunes, 21 de marzo de 2011

Susana Zazzetti-Villa María, Provincia de Córdoba, Argentina/Marzo de 2011



cuando la tormenta,
poníamos baldes bajo los filtros
de la galería.
madre nos lavaba las manos
con el agua fresca
y los hermanos
guardábamos las gotas
en las cartucheras
con bramidos de mar
y puertos cobrizos.
 
después
 
poníamos en un baúl
de lata,
el rojo, el amarillo,
un charco de luz
y todo el dolor
 
   cerrado y junto.

12 comentarios:

Juan Disante dijo...

Susana:
Esta síntesis simbólica, atornilla la búsqueda.
Juan Disante

Laura Beatriz Chiesa dijo...

Querida Amiga; Muy linda pintura hecha poema. Un trozo de cielo, un juego de niños y, después... la imaginación hecba dolor. Te abraza con cariño,

Anónimo dijo...

SUSANA,

ACABAS DE DEMOSTRAR QUE DE LO SIMPLE PUEDE NACER UNA POESIA.

LUIS SIBURU

Anónimo dijo...

¡ Cuánta ternura, Su, ocho niños menos uno buscando la luz en la infancia de dolor. Todo mi cariño y admiración ante poema tan sensible. Virginia Carricaburu. Buenos Aires.

Anónimo dijo...

Profe siempre me sensibiliza tu forma de escribir y de hablarnos pero este poema habla tanto de vos que me quedo muy emocionada. Juli.

Anónimo dijo...

Admiro tu finura para apaciguar el dolor. Fernando de Zárate

Anónimo dijo...

Lo sensitivo brota del poema. Gracias Susana. María Elena Tolosa

Anónimo dijo...

gracias a todos y a cada uno por su tiempò. a graciela, por su trabajo impecable e incansable. un abrazo en la palabra. susana zazzetti.

Avesdelcielo dijo...

Dentro del dolor que poetiza la autora hay una pátina de ternura.Hermoso Susana. El poema resume toda tu sensibilidad por hacer protagonistas a los más excluídos, y siempre desde la belleza poética. Felicitaciones.
MARITA RAGOZZA

Anónimo dijo...

gracias, marita, estás siempre en mi recuerdo con tu integridad tan humana. abracito. susana zazzetti.

Anónimo dijo...

¡Qué placer esta lectura! Tanta sensibilidad en lo simple. Juan R.

Mercedes Sáenz dijo...

Admiro profundamente tu manera de escribir poesía. Estos versos son de una luz definida, pura. Un manejo de la palabra que emociona, ubica, responde sin monosílabos en el alma. Un abrazo más que gigante.
Merci