lunes, 23 de noviembre de 2020

Francisco Álvarez Koki-España/Noviembre de 2020



SONATA PARA UN CUERPO EN LA BAÑERA

La bañera como un barco
te mecía en el tiempo,
y a través del agua
yo era tu silencio.
El agua tenue se hundía
por tu hermoso cuerpo
mientras la luna se filtraba
con todos sus misterios.
Los visillos de la ventana
jugaban con el viento,
mientras la bañera te rodeaba
con sus brazos de hierro.
El agua, otra vez el agua
en su dulce chapoteo
subía por tu piel
para entrar en tus secretos.
Yo era el vendaval
que soplaba en tus velas
y era el maremoto
que sacudía tu bañera.
Pero al final fue el tiempo
más firme que mi fuerza
y me volví playa y me volví puerto
para ser agua de tu misma bañera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Increíble, pleno de sensaciones.
Saludos y felicidades.