![]() |
| Imagen enviada por la autora del poema |
¿Quién puede vestirla de rosa?
Un instante, una llamada,
el filo metálico de una hoja
atraviesa el alma
y una invisible ola
te cubre de miedo.
¿Quién puede de rosa
vestir la muerte?
No, es un ente oscuro
feo,
sus ojos te escrutan
más no los tiene
solo cavidades color penumbra.
Levita a tu lado
mientras sollozas
por el que ya tan solo duerme.
Su sonrisa de hiena
te congela una lágrima
mientras sus huesudas manos
arreglan un crisantemo.
¿Cómo escapar del dolor
sin la seguridad del descanso
en el citado paraíso?
Sensato sería el no temerle
y en confidencia,
respondiera nuestra interrogante:
¿A dónde llevas a los que
ya no están?
¡Insolente sombra que quiebra
como vidrio la esperanza de vida!
¡Si tan solo creyera en la resurrección
de la carne!

No hay comentarios:
Publicar un comentario