lunes, 21 de diciembre de 2015

Carlos A. Seisdedos Vega-Facundo Quiroga, Buenos Aires, Argentina/Diciembre






MI PUEBLO AMANECIENDO

Un barrendero arrastra su escoba despeinada,
sobre el asfalto cruza, apurado un gorrión.
Se despereza el campo desde la escarcha helada
con mugidos lejanos y un perro ladrador.
Mi pueblo se despierta, rechina una persiana.
Al surtidor dormido se arrima algún tractor,
y guardapolvos blancos reclama la campana
de la escuela aterida que extraña su calor.
Mi pueblo amaneciendo tiene un encanto añejo
de cosas cotidianas, repetidas, que son
como imágenes claras que devuelve un espejo
de otras que pasaron, y vuelven sin razón.
…No ves que la rutina nos hace verlas vanas!,
nos hablan cada día y no escuchamos su voz!
No ves que amaneciendo corre por la mañana
tu corazón de niño, apuntándole al sol!
                   

No hay comentarios: