EL AMPARO
Entrega sin precio, en vida.
De un corazón a otro.
Brilla más que la aurora,
que el centelleo de las estrellas
Valor de oro y de esmeralda.
Mirada atenta, palabra de ayuda,
gesto que reconforta,
más allá de la compasión.
Trasciende el alma: se hace presencia.
En el desvelo, en el empeño y el celo.
Corazón de ángel en manifestación,
en la existencia.
Fracción de luz que resplandece,
en aquel que cuida —que ampara—,
amor que se revela
y permanece.
Florianópolis, julio de 2026

No hay comentarios:
Publicar un comentario