miércoles, 20 de abril de 2016

Alberto Labrador-Argentina/Abril de 2016



¡Amar… siempre amar!

Con lentejuelas de soles
comienzo a recorrer tu cuerpo,
y en la tibieza de tu piel
conformo yo mi Universo.
Voy descubriendo emociones
en un palpitar de deseos,
que entre asombros y caricias
encuentro misterios nuevos!

Le doy forma a tu silueta
con el roce de mis dedos,
que quieren cubrirte toda
hasta su línea de fuego.
Es un juego delicioso
de aventura y sentimiento,
ya que a tus zonas prohibidas
las voy cubriendo de besos!

Quiero abrazarte toda
con la complicidad del silencio,
porque no rige la espera
donde se ha detenido el tiempo.
Y un latir se multiplica
en la embriaguez de tus pechos,
que multiplican las llamas
que alimenta un mismo leño!

Y al enfrentar a tus ojos
que de cerca no los veo,
siento aletear sus pestañas
como pájaros de fuego,
porque todo lo tuyo es mío
y más en este momento,
cubriendo con mis caricias
lo que perfuma tu aliento!

No hace falta palabras
donde gozo hasta tus gestos,
o quizás: un cuánto me quieres,
o qué es lo que represento.
O tal vez una promesa
que mañana será recuerdo.
El presente es lo que vivo
junto a todos tus secretos!

No quisiera amarte tanto,
y que no me quieras, temo..
Y aunque te siento mía
sé la razón de mis celos.
Tal vez cómo te brindas,
quizás cómo te deseo,
cómo endulza mi boca
el salitre de tu cuerpo!

Y en la cima del éxtasis
en cautivo sortilegio,
surge en tu cuerpo caliente
los gemidos hechos besos,
convirtiendo en suave arrullo
lo que gozan nuestros cuerpos,
fundiendo en un instante
nuestro insaciable deseo.

Y al bañarme en tu sudor
te acaricio con mi aliento,
en un frenesí de locura
que toma su propio vuelo,
gozando junto a la vez
el Paraíso y el Infierno,
..........................................
mientras tu boca sedienta
quiere comenzar de nuevo!