miércoles, 20 de abril de 2016

Analía Pascaner-Catamarca, Argentina/Abril de 2016



  Ahora soy…
Me desprendí de esa pequeña cosa que llamamos ‘yo’,
y me convertí en el inmenso mundo.
Musô Soseki


Ahora soy aquel árbol recibiendo las gotas de lluvia luego de la desoladora sequía. Percibo el olor a verde, a madera, a vida. Poco a poco comienzo a sentir los latidos de mi corazón. Ahora soy esa flor estrenando su aterciopelado color lila, permitiéndose las caricias de la mansa lluvia. Me regocijo al descubrir el tobogán formado por las hojas de árboles y plantas, por donde se deslizan las gotas haciéndome cosquillas e invitándome a entreverarnos con sus compañeras en el pasto. Paulatinamente las montañas me pintan con sus brillantes colores verde, azul, rosado, y con sus opacos marrón, gris, amarillo. Mi corazón, tambor vibrando al ritmo frenético de una danza indígena.
Ahora soy esa nube que siempre anhelé ser, inalcanzable, esa nube indemne recortada en el celeste radiante. Soy las miles de estrellas que resplandecen cada noche, tanto ésta tímida e imperceptible como aquélla orgullosa y centelleante. Soy esa pequeña luna que se resiste a ocultarse tras la línea temblorosa trazada por las montañas, y soy también la sorprendente luna amarilla anunciando una interminable noche plateada. Percibo una incandescente luz pujando por brotar desde cada poro de mi piel.
Ya no recuerdo qué quise ser, sólo sé que cierto día me permití sentir. Cerré mis ojos y me hundí en mi interior. La sencillez se apoderó de mí, no recuerdo cómo ni por qué, y llené mi alma con la magia que me invade a cada instante, una magia hasta ese día imperceptible. Fui gigante indiferente, absorto, agobiado, quien al despertar debió ser cuidadoso para no romper con su torpe paso, el asombroso milagro de la vida. 
Ahora respiro plena al sentirme nube, estrella, montaña, luna, cielo, lluvia, árbol, flor.
Finalmente… ahora soy todo aquello que inunda mi ser.

4 comentarios:

Analía dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Analía dijo...

Mil gracias por el espacio que has brindado a mi relato, querida Graciela. Muchas gracias por tu generosidad. Me has sorprendido gratamente con la elección.
Felicitaciones por la continuidad de Literarte, aprecio tu esfuerzo, tu dedicación y tu tiempo. Y cuántos autores publicados!
Nuevamente muy agradecida, te mando muchos cariños, que todo te resulte para bien
Analía

Lina Caffarello dijo...

¡Hermoso, Analía! Más que nube o lluvia sos un sol que brilla en todos lados, tanto en Catamarca como en los pasajes misteriosos de Toledo o en los jardines impresionistas de las Tullerías.
Va el abrazo de hoy,
Lina

Analía dijo...

Mil gracias! Me halagan tus palabras, querida Lina.
Gracias por tu tiempo para leerme.
Muchos cariños, que estés muy bien
Analía