jueves, 23 de agosto de 2012

Sol Baral-Provincia de Mendoza, Argentina/Agosto de 2012


LA BIFURCADA


Cuando ella le dijo que quería un tiempo, él estaba cocinando.
Dejó la cuchara de madera adentro de la olla donde se doraban inútilmente algunas cebollas y la siguió hasta el cuarto.
Sentada en la punta de la cama que habían compartido los últimos nueve años, prendió un cigarrillo, y se lo repitió. Necesitaba un tiempo para pensar si lo seguía queriendo.
Con la mirada clavada en ese cuerpo minúsculo y femenino que le decía lo que nunca imaginó que podía escuchar, tapándose el rostro con el delantal de cocinero que llevaba prolijamente puesto, empezó a llorar por primera vez en veinte años.
Ella le pidió que tomara la situación con madurez y racionalidad, que al fin y al cabo eran esas las mayores virtudes por las cuales habia estado tanto tiempo en pareja con él.
Acaso te quedarías conmigo por eso? Preguntó  angustiado con un hilo de voz.
Sino fuera porque estoy embarazada de Ernesto, tal vez.
A pocos metros crujían las cebollas en el aceite quemado, hasta que antes de abrir la puerta para marcharse, ella se acercó y apagó el fuego.


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6 comentarios:

Anónimo dijo...

quiero aclarar que hay dos textos que no tienen nada que ver entre si, el primero, "la bifurcada" termina donde dice...crujían las cebollas, se acercó y apagó el fuego. despues empieza otro texto que esta sin terminar. perdón por las molestias,
la autora, sol baraldini

Graciela Diana Pucci dijo...

solucionado, Sol, y mil disculpas por el inconveniente, luego me fijaré en el archivo para saber qué pasó que salió mal el texto.
un abrazo

Leo Galea Apolo dijo...

El texo que he leído lo encuentro genial.

Anónimo dijo...

gracias graciela, me parece que el error fue mio en la edición del archivo que te envié.
gracias Leo!me alegra tu comentario!
SOL BARAL

Anónimo dijo...

gracias graciela, me parece que el error fue mio en la edición del archivo que te envié.
gracias Leo!me alegra tu comentario!
SOL BARAL

Anónimo dijo...

Hay una imagen fotográfica del cocinero impasible con su cuchara de madera, como cocinando el drama de sus cuernos.Pocho