Átomos
Burbujas,
gotas de las galaxias,
leche al trasluz de la luna,
hélices en el espinazo del cielo.
Entre el éxtasis y la catástrofe,
el cuerpo es voluble y plástico;
el tesoro más fiel.
¿Qué será de las palabras caídas,
páginas que otoñan en los libros?
Sembramos la semilla de la acción
y cosechamos el fruto del destino.
Tal como el sentimiento será la consecuencia.
La dulzura de la caña de azúcar o el picante del ají.
El gusto agrio del tamarindo o el sabor amargo de la hiel.
El amor encarna en ambrosía.
Cuando las sílabas estallan incesantes,
los ojos desean ver más de lo imaginable.
Vibra la vida divina.
Escribir es un ejercicio del espíritu que intenta un sentido.
Rozar brevemente la belleza es un goce para siempre.
El fin del mundo es el fin de lo que apenas conocemos.
El apocalipsis sucede todos los días.
Siempre se habla de un misterio.
El karma equilibra el entorno cuando lo demás se cae.
Demasiado rápido llegamos.
El tiempo es la noche donde amanece Dios.

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