La flor y la mariposa
Un día, una mariposa
le preguntó a una rosa:
—¿ Tú siempre te quedas quieta?
¿No te gusta caminar,
ni tampoco volar?
La flor, muy avergonzada,
no sabía qué contestarr,
pero una mariquita anciana
respondió sin dudar:
—Mariposa, ¡no seas arrogante!
Las flores no pueden volar,
pero esta rosa tiene perfume
y sabe a los demás encantar.
Y la mariposa arrogante
comprendió en ese instante
que en este mundo cada ser
tiene un don para ofrecer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario