jueves, 22 de noviembre de 2012

Marta Susana Díaz-Buenos Aires, Argentina/Noviembre de 2012



CARTÓN LLENO

Me sentaba en la cabecera, frente a Teixeira.
Los domingos venían familiares llenando de pasos los silencios.
El ventanal daba al jardín del otoño.
La luz amarillenta, iluminaba el salón donde dormitaban dos gatos.
  -  27, el peine.  36, la manteca.
El viejo Teixeira le daba a cada número el significado con su voz cascada.
  - 53, el barco. 80, la bocha.  6 el perro.
  - 24, el caballo.
- ¡Línea! gritó Casimira. Era una mujer flaca y miope.
Se sentaba al lado de Teixeira y enfocaba la poca vista a través de unos  vidrios gruesos que hacían aparecer sus ojos enormes y saltones.
Junto a ella, invariablemente, se ubicaba Mechita. Siempre callada. De vez en cuando avisaba que tenía línea o cartón lleno, susurrando, como pidiendo permiso.
El primero que llenaba el cartón llevaba las seis monedas de cincuenta que brillaban sobre la mesa.
Enfrente de Casimira, Toribio. Dos o tres dientes repartidos en su boca le ayudaban a mascar tabaco produciendo un ruido muy desagradable.
Al lado de Toribio, la gallega. Siempre de mal humor. Enojada y protestando por todo.
Cuando ganaba, hacía saltar los porotos con un puñetazo. No aguantaba a Toribio. Cada vez que lo escuchaba mascar, le pegaba con el pié en el tobillo. Este, se sentaba medio ladeado para esquivarla.
Lejos se oía el ulular de una sirena.
Teixeira agitaba las bolillas dentro de la bolsa negra y seguía sacando.
   - 5, el gato.  67, la víbora.  11, el peine.
El sonido se detuvo  frente a  la casa.
Giramos la cabeza.
Dos enfermeros entraron con una camilla.
Callados, esperamos el desenlace.
Al rato bajaron llevando a alguien con la cabeza tapada.
  - 48, il morto qui parla – dijo Teixeira susurrando.  ¡Cartón lleno!

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno Marta,

Un inteligente y humorístico giro para contar el drama de un geriátrico.

Luis Siburu
luissiburu@hotmail.com
22.11.12

Anónimo dijo...

Martita: Te envidio (¡ojo: sanamente!) el poder descriptivo que tenés. Las imàgenes se me traducen con fuerza cinematográfica. El tema es durisimo y muy real, y lo tratás con mucha categoría literaria. Te felicito. Un abrazo. Marcos.

Olga L. García dijo...

Marta:
¡Qué perfección tan imperfecta!
Besos, tu primita.

PILY dijo...

MARTA,MUY BUENO ME ENCANTO,SE LO VOY A MANDAR A AMIGOS Y FAMILIARES QUE SE QUE LES VA A ENCANTAR,UN BESO GRANDE PILI

Anónimo dijo...

Marta me gustó tu cuento! Buena descripción, muy lindo lo de Toribio y el desenlace. Nos vemos. Nélida Ojeda Barcos.

Mirta dijo...

Muy bueno tu cuento Martuchín !!!!
Felicitaciones !!!!

Maribel dijo...

Me encantó Martita. Alucino con lo bien que escribes. Enhorabuena.
Besitossssssss

Abel Espil dijo...

Excelente relato que partiendo de una angustiosa realidad , la pluma de mi amiga descubre el humor...algo tan difícil de hallar en determinados lugares o situaciones, pero no debemos olvidar –la escritora nos lo recuerda—que hallando el humor la vida ´pierde mucho el sentimiento trágico de la vida, como dice uno de los libros de Miguel de Unamuno