martes, 21 de febrero de 2017

Cecilia Ortiz-Argentina/Febrero de 2017



El amor anida en mis manos
como un día claro y virgen
mi corazón en plenilunio
ha mirado la tarde transparente
y alcanzo
a llamarme por mi nombre.
Reconozco el relámpago
de sellar puertas
con nuevo lenguaje.
Y late
y tiñe de rojo
-me invade por el centro de mis ansias-
y el oleaje que sacude mi corazón
me deja sin preguntas.

Soy
como una rosa que se abre
sin disfraces.