martes, 21 de febrero de 2017

Isidoro Gómez Montenegro/Febrero de 2017



Fruto de mis labios
Bogas en fóticas aguas
casto manto de la noche.
Siento sudores de estrellas,
a lontananza lumen,
es la oscuridad.
Muere el sol… ocaso de vida;
en lágrimas de un vals de violín.
A distancia de extremos descubrí
secretos del arcoíris,
intensos brillos, colores múltiples.
Se estira en el cielo manto opaco,
sonido interminable, tela vaga,
individuales formas.
Espejos, hojas solitarias
toco viento en tu boca;
el verbo a pactar.
Acaricio tus pechos; dos manantiales,
dibujo silencios,
dejo aire en tu sonrisa
en deseos, de horas… hasta el alba.
Jardín de la alegría, en noche
envuelto en aguas marinas
bogar, bogar, bogar.
Eterna ventura en línea desesperada
despliegan las velas.
Apago sonidos en la fiesta de tu piel…
No me olvida.
Nos recobramos en la mirada
¡Allí… eres fruto de mis labios!