martes, 21 de febrero de 2017

Favio Eduardo Santiago-Argentina/Febrero de 2017



Gestos

Colchón de sueños enardecidos
proliferando en las profundidades,
coligados en la búsqueda a tu luz,
para empujar del bote a tus sanos impulsos
de la frágil incomodidad y los desechos.
Algunos despojos del invierno
 que perduran en lo puesto.

Lerdas las decisiones del después
limitando las alas por las cuerdas marcadas
en fugaces cuerpos, de uñas rasgando huesos.
Como la música descubre oídos y silencios
en la dulce melodía de un arpegio.

Sustraí tu risa sintiendo resguardo
entre las flores de este místico y delicado pueblo.
Para despertar a los bosques de lo cierto,
penetrándome en la magia de tus  cuentos.

La sutileza es la dulzura de la vida
que exponen tus ojos buenos,
caminar sobre un absorbente algodonero
exaltado de momentos sin necesidades de argumentos,
que te sacuda de la abundancia hacia un desierto,
de la complicidad a la humedad de un desencuentro.

Nunca vi un hombre templar las manos
que saben a naturaleza  adentro,
Que vive, renace y se alimenta con tus gestos,
 y este delirio de palabras en recuerdos.