martes, 21 de febrero de 2017

Isabel Alarcón García-Madrid, España/Febrero de 2017



CONDUCIR ¿QUÉ DICE ESTO DE TI?

Me encantan esos días que estás en las nubes y de repente, sin apenas darte cuenta, te acercas a un objeto escasamente identificado. ¿Será un OVNI? ¡Ah no! son los faros antiniebla del coche al que sigues. Perfecto, gracias por hacerte visible, ¡cuántos habrá por la vida que les gusta pasar tan inadvertidos que ni los encienden! ¿Para qué? Si total, ellos ven bien.
Sin pensarlo, no sé si despierto, bajo de las nubes o éstas se han disipado. El caso es que sigo viendo luces intensas de aquellos que hace un momento querían dejarse ver. Ahora entiendo. Todo un año sin hacer uso de este dispositivo, con lo que les habrá costado el coche, hay que sacarle partido, aunque molestes y dejes ciego al que tienes enfrente o detrás de ti, eso da igual, como ellos ven bien.
Os invito a que miréis a vuestro alrededor. La cantidad de gente que compite por hacerse notar y llamar la atención. Sin embargo, cuando tienen la oportunidad de hacerlo no lo hacen. Da igual si giras a la derecha o a la izquierda ¿para qué poner los intermitentes? Me pregunto si es que confundirán cuál es cuál y para no mostrar su error ante los demás, prefieren hacer caso omiso a esa palanquita.
Ahora que no me lee nadie, os voy a contar un truco para hacer que corra más el que tienes delante. Eso sí, no vale pegarse a su trasero. Bien sabemos que existen aquellos a los que les gusta el riesgo y algún día de estos se estamparán de bruces. A lo que voy. Es tan sencillo como ponerte a su izquierda, cuando hay varios carriles en la misma dirección claro, y te mantienes ahí. Cuenta hasta tres, no hace falta más. En cuanto advierta tu presencia y observe que un cochecito de 60 caballos amenaza con adelantar a sus galopantes 120 caballos, pisará el acelerador dejándote vía libre. No falla. Probadlo.
¿Y que pensáis de los alérgicos al carril de la derecha? Yo pensaba que era por la época de arizónicas o gramíneas, pero no, es todo el año. Habiendo tres carriles, ¿para qué ir por el de la derecha? Quizás prefieran ser un cero a la izquierda, no sé, pero luego que no se quejen si les pitan o les dan de luces.
Siempre me han encantado las muñecas llamadas “matrioskas”. Aquellas que ibas encajando unas dentro de otras. Qué pena aquellos que no debieron conocerlas. ¿Será por eso que no son capaces de aparcar el coche en un hueco que tienen a pocos metros? ¿Será por eso que tienen que hacerlo en doble fila dificultando así el paso de los que circulan? ¿O serán parientes de esos animalitos tan monos llamados perezosos?   
Quién me diga que la asignatura de dibujo no tiene que ver nada con el conducir, siento informar que está equivocado. La diferencia entre un trazo continuo y discontinuo en dibujo, marca la diferencia entre poder o no poder adelantar en carretera. Es de lo más sencillo. Si alguien aún no lo tienen claro por favor que levante la mano y pregunte, quedarse en la ignorancia puede acabar con la vida de gente inocente.
¿Y qué pasa con los listillos de turno que en una salida o incorporación se saltan la fila y se meten en el primer hueco que encuentren? Pero no un hueco hacia el final, sino bien pegadito al principio. He de reconocer que vamos espabilando y cada vez somos más quienes lo hacemos. Habiendo gente tan agradecida, que por no pegarse al que tiene enfrente o no dar una pitada a tiempo… ¡Cómo rechazar tal invitación a colarse! De lo más natural del mundo.
Ahí cedemos el paso a todo el que quiera colarse, pero cuando realmente hay que cederlo y dejar a un coche que está a la izquierda que atraviese cuatro carriles para tomar la salida de la derecha… ahí no cedemos… ahí hay que pasar antes que nadie. Y digo yo, no se darán cuenta que se ahorraría tiempo cediendo el paso en lugar de estar pendiente de que no se me arrime demasiado, a ver si me mete un arañazo al coche…
Nunca entendí a aquellos que se quedaban bloqueando en una rotonda a los que entraban, porque su propia salida estaba llena. Pero el otro día que me encontré en esa situación lo entendí. Mi salida a tope, me quedé en medio de la rotonda para dejar pasar a los que se incorporaban a ella por mi derecha. Pues el que tenía atrás debió quedarse pegado al claxon del coche porque me estaba dejando sorda. Mira que ya le había oído, pero hasta que no se despejó mi salida no salí. Fue entonces cuando lo comprendí. Si bloqueas te pita el de la derecha porque no le das paso y si esperas te pita el de atrás porque va con prisas. Pues total, si te van a pitar pasa y así no se te cuela nadie. Lógico ¿verdad?
Pensar que el planeta es tan grande debe ser sinónimo para algunos de poder aparcar ocupando dos plazas. Por favor, que lo que sobran son coches no plazas de aparcamiento, ¡maniobrar un poquito si hace falta!
Hombres, mujeres de este planeta llamado mundo… ¿Qué dice de ti, tu manera de conducir?